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El FMI mejora sus previsiones para la economía española en 2011

El organismo internacional cree que el PIB crecerá un 0,8% este año, aún muy lejos de las previsiones oficiales, aunque sigue siendo más optimista que el Gobierno en la evolución de la tasa de paro

BELÉN CARREÑO / AGENCIAS

Un baile de cifras inauguró ayer la semana grande del Fondo Monetario Internacional (FMI), que reúne en los próximos días a todos sus miembros en el encuentro de primavera. La cita se formalizó con las proyecciones de crecimiento del organismo para sus estados miembros, con escasas sorpresas. El propio Fondo reconoce que la economía mundial ha entrado en una fase de estabilización, lo que le ha llevado a repetir las estimaciones en la mayoría de los casos. Sólo tres excepciones destacan entre las grandes economías: Alemania, Canadá y España, que crecerán más de lo calculado hace tres meses.

En el caso de España, el organismo eleva sus previsiones de finales de enero en dos décimas, hasta el 0,8% de crecimiento para el PIB en 2011 y en una décima, hasta el 1,6%, para 2012. Aunque la mejoría para España es reseñable en un entorno de estabilización, las cifras siguen estando muy lejos de las proyectadas por el Ejecutivo español, que espera para 2011 un crecimiento del 1,3% y para 2012 del 2,3%.

España cae a la duodécima posición del ranking mundial por volumen de PIB

Cabe destacar que en la última cumbre de primavera, el Fondo pronosticó todavía una caída del PIB español del 0,4% en 2010, cuando al final fue del 0,1%. Aquella previsión mejoraba la que había dado el propio FMI en octubre de 2009, cuando preveía una caída del PIB español, del 0,8% para 2010.

En el sentido contrario, el organismo está demostrando ser demasiado optimista con las previsiones de desempleo. Para 2010, su estimación situaba la tasa de paro española por debajo del 20% y finalmente se sobrepasó.

No deja de ser llamativo que, pese a sus peores augurios sobre la evolución de la economía española, el FMI siga siendo para los próximos años más optimista que el Gobierno en lo que a empleo se refiere. La previsión para 2011, que empeora una décima hasta el 19,4% el pronóstico anterior, es todavía cuatro décimas mejor que la estimación del Ejecutivo. Para 2012, el FMI augura que la tasa de desempleo se situará en el 18,2%, de nuevo tres décimas mejor que el pronóstico oficial. La vicepresidenta económica, Elena Salgado, empeoró sus previsiones de empleo la semana pasada.

El FMI distingue 'claramente' a España de los países rescatados

Con todo, para 2012 la previsión de crecimiento actual del 1,6% deja a España en un ritmo de mejora próximo al de la media de la zona del euro, que el FMI estima que se quedará en el 1,8%. De hecho, España sobrepasaría a otras economías que se han comportado mejor durante la crisis, pero tenderán a enfriarse el próximo ejercicio, como Italia, que se estima que crecerá un 1,3% en 2012 y Holanda, que mejorará un 1,5%.

En cualquier caso, la salida de la crisis será un camino largo para España, según el FMI, cuyos datos muestran cómo la economía española habría pasado de ser la novena economía mundial en 2009 a caer hasta la duodécima posición en 2010, cuando fue adelantada por Canadá, India y Rusia en términos absolutos de producción de bienes y servicios (PIB).

Blanchard cree que el precio de la vivienda puede seguir reduciéndose

'Serán necesarios muchos años antes de que las cosas vuelvan a estar bien' en España, declaró ayer el economista jefe del organismo internacional, Olivier Blanchard, todo ello pese a que 'España está haciendo las cosas correctas', añadió en referencia a las reformas estructurales emprendidas por el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. Blanchard ve aún recorrido a la baja en el precio de la vivienda en España, un ajuste que los bancos, en su opinión, asumirán sin gravesconsecuencias.

El economista jefe del FMI quiso, sin embargo, distinguir 'claramente' entre la situación española y la de los países europeos que se han visto obligados a pedir un rescate, tras ser preguntado por el artículo del Financial Times en el que se barajaba de nuevo la posibilidad de que España necesitase ayuda externa para hacer frente a sus compromisos de deuda.

Para Grecia, Irlanda o Portugal, los países rescatados, el Fondo augura un futuro bastante negro. Portugal abandonaría el terreno positivo en el que entró en 2010 para ver cómo su economía se contrae este ejercicio y el próximo. Si en octubre el Fondo creía que Irlanda lograría este ejercicio crecer un 2,3%, ahora lo rebaja hasta un 0,5% y también empeora la marcha de la economía griega, de caer un 2,6% en 2011 a un 3%.

El Fondo considera que el petróleo podría superar los 150 dólares

Fuera de Europa, el Fondo recorta la previsión de crecimiento para este año de dos gigantes económicos. Por un lado Estados Unidos, al que lima dos décimas y deja en una tasa de crecimiento del 2,4%, y Japón, al que resta otras dos décimas como efecto del terremoto y tsunami que han asolado parte del país, para el que augura un aumento del 1,4% este año.

Estos movimientos no descompensan la previsión de hace unos meses para el PIB mundial, que el Fondo cree que se mantendrá en una tasa del 4,4% para este ejercicio. Eso sí, reconoce que la 'incertidumbre geopolítica' puede alterar estas previsiones, sobre todo en lo concerniente al precio del petróleo.

Pone en entredicho la subida de tipos del BCE al ver la inflación coyuntural

El informe está elaborado con unas previsiones del precio del barril del crudo a 108 dólares durante 2011, (un 20% más que en las últimas previsiones de enero) pero se llegan a imaginar el peor de los escenarios, con el crudo en 150 dólares. En este caso, el FMI cree que las economías avanzadas sufrirán un fuerte varapalo respecto a lo previsto en este análisis. El otro elemento que puede perjudicar a la baja la evolución es el precio de los alimentos, que la institución cree que se mantendrá casi un 60% más alto en los países en desarrollo de lo que era el pasado año.

El informe intenta analizar las causas de esta subida de los alimentos, que achaca a los fenómenos meteorológicos, a las restricciones en la exportación (como en Rusia) y al bajo precio del dólar. En el terreno de la especulación financiera, el organismo sigue sin mojarse, y dice que el efecto en el precio de los alimentos es 'ambiguo' y que no se puede demostrar 'empíricamente'. Con todo, el equipo de economistas capitaneado por Blanchard reconoce que hay una 'financialización' de las materias primas. En total, el Fondo cree que durante este año el precio de la energía (de cualquier fuente) será un 53% más alto de media, y los metales, un 40% más.

Al hilo de las subidas de precios de los alimentos y el crudo, el FMI analiza los efectos en la inflación. En su opinión, sólo peligran los efectos de segunda vuelta en los mercados emergentes, mientras que en las economías avanzadas entiende que ya se han dado casos en el pasado (como en 2008), que demuestran que el impacto es pasajero.

Así, aunque no critica abiertamente la decisión del BCE de subir tipos, sí defiende que la actual situación de precios se debe a causas coyunturales, y que los bancos centrales deben ser conscientes y actuar en consecuencia. En su opinión, la tendencia actual de los precios fomenta que se mantengan los tipos en la mayoría de los países desarrollados en los niveles actuales. Para España, la previsión de inflación para este año es del 2,6% y para la zona del euro, un 2,5%, medio punto por encima del objetivo del BCE.

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