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Los franceses, exhaustos de debate político, se distancian de las elecciones

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Las elecciones legislativas francesas, que el próximo domingo tendrán su primera vuelta, levantan poca expectación mediática y de los ciudadanos, cansados del debate político un mes después de la intensa campaña de las presidenciales.

"Cuatro elecciones en menos de mes y medio es demasiado", dijo a Efe el politólogo del Centro de Estudios Políticos, Bruno Cautres, muy crítico con la reforma política que a partir de 2002 colocó las legislativas inmediatamente después de las presidenciales.

Para Éric Bonnet, del instituto CSA, "los franceses tienen la sensación de que ya hicieron su elección en abril-mayo pasado" con la victoria de François Hollande, por lo que "ven estos comicios como una mera confirmación".

Una opinión que compartió con Efe el experto del instituto demoscópico Sofres, Emmanuel Rivière, quien considera que "en las presidenciales hay una mayor exposición de proyectos e ideas", lo que hace percibir a los franceses que "todo está ya debatido".

Por ello, según los sondeos, la abstención el próximo domingo puede rozar el 40 por ciento, el doble que en la segunda vuelta de las presidenciales del pasado 6 de mayo.

Será muy similar a la que se vivió en 2007, cuando se alcanzó un récord de abstención poco después de haberse registrado la mayor participación en unas presidenciales.

Hollande precisamente hizo hoy un llamamiento general a los franceses para que vayan a las urnas, y al mismo tiempo aprovechó para pedir el voto para su campo, con el argumento de que sólo una mayoría de la izquierda permitirá cumplir con su programa de campaña, con el "cambio".

"Pido el voto a los franceses, les pido que hagan la opción que consideren mejor para el país. Y para el cambio, les pido que me den una mayoría amplia, sólida y coherente", indicó el jefe del Estado.

Rivière cree que "en Francia sigue habiendo un fondo de conciencia monárquica" que hace más atractivas las presidenciales.

"Los ciudadanos necesitan un líder y lo siguen necesitando tras haber cortado la cabeza al rey. Se pusieron en manos de Napoleón. Luego de Petain o de De Gaulle", aseguró.

Pero los expertos recuerdan que el alejamiento de las legislativas no ha sido siempre así.

"En los años ochenta y noventa había un fuerte combate ideológico entre la izquierda y la derecha y una alta movilización", asegura Cautres.

Entonces, el mandato de los diputados duraba cinco años frente a los siete del presidente, por lo que había siempre unas legislativas a mitad del mandato del jefe del Estado.

"Era una oportunidad de cambiar el rumbo político", añade el experto, quien recuerda que de ese sistema surgieron tres cohabitaciones, un resultado que los franceses rechazan.

Ahora, apenas un mes después de haber apostado por un giro político con la elección del socialista Hollande frente al conservador Nicolas Sarkozy, todo apunta a que las legislativas servirán para confirmar el cambio, señalan los expertos.

La baja participación beneficiará esencialmente a los dos partidos mayoritarios, según Rivière, quien cree que los candidatos más radicales, que tuvieron un buen resultado en las pasadas presidenciales, no confirmarán el resultado en las legislativas.

Es el caso de la ultraderechista Marine Le Pen, tercera en las pasadas presidenciales, o del radical de izquierdas Jean-Luc Mélenchon, cuarto.

"Muchos franceses se vieron atraídos por el vigor de sus propuestas que canalizaron el descontento de la sociedad. Pero es difícil que lo traduzcan en las legislativas", señala el politólogo de Sofres.

Los candidatos del Frente Nacional de Le Pen y del Frente de Izquierdas de Mélenchon tendrán más problemas para pasar a la segunda vuelta con una participación baja, porque necesitan, al menos, el 12,5 % de los votos de los inscritos en el censo.

Los sondeos apuntan a una victoria clara de la izquierda, que puede ampliarse "si los electores de derecha dan por perdidas ya las elecciones", según Cautres.

Aunque Bonnet no descarta el escenario contrario, en el que sea el votante de izquierdas el que se quede en casa confiado en la victoria que auguran las encuestas.

Según un sondeo de OpinionWay divulgado hoy, la izquierda conseguirá una amplia mayoría en la Asamblea Nacional con entre 326 y 368 diputados (de un total de 577), superior a la que preveía en la anterior encuesta que había hecho a comienzos de semana.