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La Generalitat reabre el debate sobre el copago de la sanidad

La consellera Geli dice que si el dinero no viene del Estado, vendrá de las tasas

ALBERT MARTÍN VIDAL

La crisis que ya campeaba en los bolsillos, el mercado inmobiliario y el mundo financiero amenaza ahora con llegar a los hospitales. Al menos eso se deduce de las palabras de la consellera de Salud catalana, Marina Geli, que apostó ayer por reabrir el debate sobre el pago de tasas por parte de los usuarios de la sanidad pública para afrontar la disminución de ingresos de las administraciones.

La fórmula del copago, que propone que los enfermos abonen una cantidad a cambio de los servicios que hasta ahora han sido gratis, ya formaba parte de los debates internos del sector, pero hasta ahora no se había planteado de una forma tan rotunda. "Si queremos mantener el sistema de salud, necesitamos más ingresos y, si no pueden venir del Estado, tendrán que venir de otro lado, por lo que habrá que hablar de algunas tasas de uso del sistema sanitario", explicó la consellera.

Para Geli, el debate debería centrarse sobre qué debe financiarse desde el sector público y qué no; y añadió que hay que revisar cómo se pueden tener más ingresos para financiar la sanidad, por lo que opina que hay que "abrir el debate sobre si ha de haber algún tipo de participación de los usuarios". A pesar de cuestionar la gratuidad del sistema, la consellera se mostró "totalmente en contra" de un copago que rompa la "equidad", pero manifestó que hay que revisar algunos tipos de copago actuales, como el de medicamentos, que ve "injusto" en algunos aspectos, porque hay personas con rentas muy bajas que pagan, mientras que jubilados con rentas más altas no pagan.

Geli explicó que, a causa de la situación de crisis, el Estado tiene menos ingresos, aunque manifestó que el presupuesto de su departamento crecerá en el año 2009. "No tanto como a mí me gustaría", precisó. Además, se preguntó qué pasará el día que baje la dotación económica, dado que cada vez hay más gente mayor.

"Si el copago tiene consenso social, mejora la calidad y genera más equidad, estaríamos de acuerdo", explicaba en declaraciones a este diario Albert Jovell, presidente del Foro Español de Pacientes.

Jovell se mostró partidario de explorar medidas que fomenten un uso más racional de determinados medicamentos o de servicios de los que se abusa, como es el caso de las urgencias.

"Bien planteado, podría servir para que jóvenes que cobran 800 euros y pagan un 40% de sus medicamentos dejen de hacerlo", explicó, señalando la gratuidad de que gozan sectores que no lo necesitan, pero acceden a ella por su edad.