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Gobierno y Generalitat mantienen su pulso en objetivo de reducir el déficit

EFE

El Gobierno del Estado y la Generalitat de Cataluña han mantenido hoy vivo su pulso respecto al objetivo de reducir el déficit público hasta el 1,3%, con un tira y afloja que ha marcado la agenda política durante toda la semana y que ha provocado acusaciones cruzadas.

Desde el Ejecutivo central, la advertencia la ha lanzado hoy su vicepresidente primero, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien ha recordado al Govern que el objetivo de reducir el déficit hasta el 1,3% es "irrenunciable" y que se mantendrá a "capa y espada".

Ayer, el ejecutivo catalán que lidera Artur Mas amenazó con "plantarse" ante las exigencias "inaceptables" de un mayor tijeretazo.

El Govern se ha mostrado hoy de nuevo firme en sus posiciones, como ha dejado claro su portavoz, Francesc Homs: la Generalitat no está dispuesta a reducir su presupuesto en más de un 10% para poder cumplir con este objetivo de déficit público, como insinúa que les ha reclamado el Ejecutivo central y que supondría un recorte de hasta el 20%.

Para conseguir este objetivo del 1,3%, la Generalitat debería ahorrar 5.800 millones de euros, de los cuales 2.600 corresponderían al recorte comprometido por la Generalitat de rebajar un 10% su presupuesto, más 3.200 millones restantes entre los que se incluyen los 1.450 millones correspondientes al fondo de competitividad que el Estado debía abonar a Cataluña, por lo que Homs ha reclamado al Estado que "cumpla con su parte".

Desde el PPC, su presidenta, Alicia Sánchez-Camacho, ha tendido la mano al Govern a la hora de reclamar al Gobierno sus compromisos de financiación con Cataluña, así como a evitar un "injusto recorte" del 20% del presupuesto para 2011, aunque ha apreciado cierta ambigüedad en la actitud del ejecutivo catalán: "plantar cara" es "incompatible" con que CiU "siga salvando a José Luis Rodríguez Zapatero en el Congreso", ha precisado Sánchez-Camacho.

Asimismo, el presidente de ERC, Joan Puigcercós, ha sido contundente al reclamar a la Generalitat que practique la "insumisión fiscal" como respuesta a la "asfixia" que, según el líder republicano, el Gobierno español está sometiendo a Cataluña.

Si bien tanto el PPC como ERC parecen haber hecho piña en esta cuestión con el Govern, el PSC en cambio ha acrecentado sus críticas hacia el ejecutivo catalán al que, incluso, ha acusado de "mentir" en cuanto a las exigencias de Madrid de reducir el presupuesto en un 20%.

El secretario de organización del PSC, José Zaragoza, insistía en acusar al Govern de "mentir" por no incorporar en sus cuentas el fondo de competitividad pactado por el anterior gobierno tripartito.

El PSC ha acusado a CiU de no querer incluir como una previsión de ingresos los 1.450 millones que la Generalitat debe percibir por el Fondo de Competitividad como excusa para justificar "recortes indiscriminados en sanidad y enseñanza" y para retrasar el Presupuesto hasta después de las elecciones.

Según la diputada del PSC Rocío Martínez-Sampere, aunque el portavoz del Govern, Francesc Homs, considere que no es serio incluir la partida del Fondo de Competitividad porque la Generalitat aún no dispone de ella, lo cierto es que su gobierno "ya la contempla en el plan de reequilibrio" que presentó en Madrid ante José Luis Rodríguez Zapatero.

Además, ha apuntado el diputado del PSC en el Congreso y coordinador de su partido en las Cortes, Francesc Vallés, "hay otros gobiernos como el de Galicia que ya han incluido en sus presupuestos una partida similar aún no recibida, aunque en su caso no es del Fondo de Competitividad sino del de Cooperación".

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