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Los golpistas cierran Honduras ante el regreso de Zelaya

El Gobierno de facto anuncia el cierre de todos los aeropuertos. Horas antes había decretado el toque de queda debido al regreso del presidente depuesto, Manuel Zelaya, quien declaró que "nadie" le "volverá a sacar&q

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Manuel Zelaya ha regresado a Honduras después de tres meses y con claras intenciones de quedarse. El presidente depuesto, tras refugiarse en la embajada de Brasil en Tegucigalpa, aseguró que 'nadie' le 'volverá a sacar' de su país y que la consigna tras su regreso seguirá siendo 'patria, restitución o muerte'.

La primera respuesta del Gobierno golpista, liderado por Roberto Micheletti, ha sido la de decretar el toque de queda en todo el país, que se iniciará a las 16.00, hora local (22.00 GMT), y concluirá a las 18.00 hora local del martes (00.00 GMT del miércoles). Asimismo, los golpistas han pedido a Brasil que entreguen a Zelaya a la Justicia, además de responsabilizarles de cualquier acto violento 'que se puedan suscitar dentro y fuera de ella de la embajada brasileña'.

El anuncio de esta medida fue realizada a todo el país a través de la radio y televisión. En un escueto comunicado, la administración golpista de Micheletti indicó que el toque de queda se debe 'a los acontecimientos ocurridos en las últimas horas', con el propósito de 'proteger la tranquilidad, la vida y los bienes de las personas'.

'La Fuerza Aérea Hondureña tomará el control de los aeropuertos'

Horas después, los golpistas anunciaron el cierre, a partir del martes, de los cuatro aeropuertos internacionales con los que cuenta Honduras: Toncontín, en Tegucigalpa; Ramón Villeda Morales, en San Pedro Sula; 'Golosón', en La Ceiba, y Juan Manuel Gálvez, en la caribeña isla de Roatán.

El director de Aeronáutica Civil, Alfredo San Martín, dijo a la radio HRN en Tegucigalpa que mañana (por martes) 'se suspenden todo tipo de operaciones aéreas', y que 'la Fuerza Aérea Hondureña tomará control de los aeropuertos'. Agregó que 'ya se le está comunicando a la aerolíneas que no van a haber operaciones aéreas el día de mañana'.

Por otro lado, en una rueda de prensa de urgencia convocada en la sede diplomática brasileña, Zelaya relató que llegó al país 'tras 15 horas de viaje en diferentes transportes. Tuve colaboración pero no puedo contarlo con el fin de que no molesten a nadie. Pido a las Fuerzas Armadas que mantenga la cordura, la gente está desarmada'.

Todo indica que esta ayuda procedió de Brasilia y contó con la colaboración y el conocimiento de la Organización de Estados Americanos (OEA). Washington también conocía los detalles del operativo.

'No voy a descansar ni un día, ni un minuto, hasta bajar a la dictadura del poder'

'A partir de ahora nadie nos vuelve a sacar de aquí, por eso nuestra posición es patria, restitución o muerte', enfatizó Zelaya ante miles de seguidores que permanecen apostados frente a la embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde el depuesto gobernante permanece desde primeras horas de hoy.

Zelaya anunció que va a quedarse en esa embajada y que está 'comprometido con el pueblo hondureño', al que agradeció porque, según él, está llegando desde diferentes regiones del país para apoyarlo.

'Quiero decirles que estoy comprometido con el pueblo hondureño y que no voy a descansar ni un día, ni un minuto, hasta bajar a la dictadura del poder que no les corresponde', recalcó mientras sus seguidores, algunos subidos en los muros de la embajada de Brasil y de otros edificios y casas vecinos, coreaban consignas a su favor. 'Somos un pueblo unido y un pueblo vencedor', expresó Zelaya.

A los seguidores que le quieren ver les dijo que 'no se preocupen', que no piensa marcharse de Honduras, aunque 'la primera vez -el 28 de junio pasado- me agarraron descuidado, dormido'.

En esa fecha, los militares detuvieron a Zelaya en su casa y, en ropa de dormir, lo obligaron a subir a un avión en el que lo llevaron por la fuerza a Costa Rica. 'Ahora vamos a dormir juntos, nadie nos vuelve a sacar de aquí', recalcó Zelaya, quien asumió el poder el 27 de enero de 2006 para un mandato de cuatro años.

Agregó que 'el mundo apoya a Honduras y Honduras apoya al mundo con la democracia'. 'No vamos a rendirnos', aseguró, y luego se burló de las autoridades del Gobierno de facto, de las que dijo que creyeron que lo iban a detener en la frontera. 'Aquí estoy, vivito y coleando', dijo.

'El mundo apoya a Honduras y Honduras apoya al mundo con la democracia'

Indicó que él y sus seguidores no se irán de las calles frente a la embajada de Brasil 'hasta que caiga la dictadura' y 'los tiranos' estén 'fuera'.

El derrocado presidente se definió como 'un olanchano humilde pero trabajador' que les demostró valor 'en las fronteras, en los retenes', a las autoridades de facto. 'No se dieron cuenta (...) que tenemos más estrategias, más capacidad de organización que cualquiera de los que hoy pretenden mantener el poder a través de la fuerza', dijo Zelaya.

Agregó que desde esta noche la resistencia contra los golpistas se comenzará a organizar 'en equipos de trabajo'. La hilaridad fue mayor cuando Zelaya pidió a sus seguidores levantar la mano 'los que quieren que se vaya la dictadura de Casa Presidencial'.

Insistió en que quiere que las cosas se hagan sin violencia, y que demostrarán 'que pacíficamente los hondureños somos capaces de recuperar lo que hemos perdido o lo que nos quieren robar'.

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