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Los grandes del jazz, en la cocina de Blue Note

Una muestra en Berlín descubre el archivo de fotos del fundador del legendario sello

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Las portadas de Blue Note son tan legendarias como los músicos que grabaron para este sello de jazz, el más famoso del mundo. En los años cincuenta y sesenta, las fotos que las adornaban eran obra de un judío de Berlín llamado Francis Wolff, quien fundó Blue Note en 1939 junto con Alfred Lion, un antiguo compañero de colegio con el que se reencontró en el exilio neoyorquino. Con ocasión del 70 cumpleaños de Blue Note, el Museo Judío de Berlín presenta ahora por primera vez imágenes del archivo de Wolff.

El gesto duro de John Coltrane, un joven Miles Davis al piano y el trompetista Clifford Brown a punto de explotar destacan en esta colección de imágenes inéditas de un tiempo perdido, cuando el público podía amarillear sin remordimientos el techo de los locales con el humo de sus cigarrillos.

En los años veinte, Lion disfrutó al máximo la vibrante noche de Berlín, donde un concierto del pianista Sam Wooding en el teatro Admiralspalast despertó en 1925 su curiosidad por una música que empezaba a llamarse jazz. Tras la llegada al poder de los nazis en 1933, Lion emigró con su familia, primero a Chile y después a Nueva York, donde salió adelante con trabajos de poca monta.

En su patria de acogida, la curiosidad por el jazz se convirtió en un entusiasmo que pronto tuvo la oportunidad de compartir con su amigo Wolff, quien escapó de Alemania con el último barco a Nueva York que dejaron zarpar los nazis. Los dos judíos berlineses conocerían pronto al saxofonista Ike Quebec, quien les facilitó el contacto con figuras como Bud Powell y Thelonius Monk.

Wolff hizo la mayoría de las fotos durante las grabaciones en la sala de estar de su apartamento neoyorquino, ya que al principio no podía pagarse un estudio. Esas condiciones favorecieron lo que décadas después el mundo entero entiende por 'el encanto de Blue Note'. La moda del jazz pasó del animado swing para calentar la fiesta a la introspección del bebop, pensado para confortar a las almas solitarias cuando la ciudad duerme.

A finales de los cincuenta y principios de los sesenta, Blue Note vivió su apogeo al acuñar el género del hard bop, con el que se identificaron muchas de las primeras figuras de la época. Lion vendió Blue Note a la discográfica Liberty en 1966. Poco después el sello desapareció, pero resucitó en 1984. Desde entonces, el éxito del sello ha sido notable. En los noventa ha acogido a figuras como Cassandra Wilson, Norah Jones y Dianne Reeves.

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