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Guixà, precandidato a presidir el Barcelona, dice que el socio debe estar preocupado por las cuentas

EFE

El catedrático Jaume Guixà, precandidato a la presidencia del FC Barcelona, ha alertado sobre la economía de la entidad catalana y ha lanzado un mensaje de intranquilidad al asegurar que el socio azulgrana "debe estar preocupado por las cuentas del club".

Sin entrar en detalles, el precandidato a la presidencia azulgrana rechazó de pleno la venta de los terrenos en los que se asienta el Miniestadi, operación que la actual directiva ha pretendido impulsar, sin éxito por ahora, para financiar la adecuación del Camp Nou.

En una entrevista concedida a la Agencia EFE, Guixà se definió "como una opción al laportismo" al destacar que todos los precandidatos que hasta la fecha se han dado a conocer (Alfons Godall, Jaume Ferrer, Agustí Benedito y Sandro Rosell) "proceden del laportismo", a su entender.

"Hasta ahora, la única alternativa nueva y diferente que no procede del 'Elefante Azul' ni de la junta de Laporta es nuestra candidatura", apuntó Guixà, refiriéndose al colectivo que lideró el actual mandatario barcelonista, Joan Laporta, durante los últimos años de la presidencia de Josep Lluís Núñez.

Guixà dijo estar "muy preocupado por el modelo económico del Barcelona, por cómo son las cuentas del club y la situación financiera actual. No me creo los números". El Barcelona tiene presupuestados unos ingresos cercanos a los 405 millones de euros para esta temporada.

Relacionando la venta de patrimonio con la situación económica que él ha calificado como grave, Guixà ha criticado que el Barça haya hecho algunos movimientos para vender el Miniestadi. "Si las cosas van bien, ¿por qué tenemos que vender patrimonio? Pero como las cosas no van bien, la venta es una consecuencia para lograr un balance positivo", argumentó.

En el encuentro con EFE, el precandidato, que ya lo fue en las elecciones del 2006, ha desvelado que el modelo deportivo que tiene en mente contempla "blindar a Guardiola" y contar con un equipo de tres directores deportivos en lugar de uno, y adelantó que el trío de ejecutivos saldrá del 'dream team' barcelonista, equipo que lideró en su día Johan Cruyff.

Guixà no quiso adelantar los nombres de estos ejecutivos, aunque sí que apuntó que uno será del fútbol fase, el segundo para el segundo equipo (Barça Atlètic), el cual desea que juegue en segunda A, y el tercero del primer equipo.

De hecho, el precandidato defiende la conservación del Miniestadi para que el segundo equipo "se foguee" antes de que cualquier canterano dé el salto al Camp Nou.

El precandidato tiene la idea de llevar a cabo una nueva reforma de los estatutos, para hacer incidencia en la participación del socio. Guixà cree que el socio compromisario que surge de una elección aleatoria cada dos años "debe tener la voluntad de ejercer esta condición".

De la actual junta, Guixà aplaudió lo que Laporta ha obtenido en la parcela deportivo, así como la elección de Josep Guardiola como técnico, pero criticó la gestión del presidente en la relación con sus directivos, lo que cree como "fracaso" después de que durante su mandato "se hayan marchado quince directivos".

"No han sido ni capaces de configurar una precandidatura única para trasladar estos valores que supuestamente tiene el laportismo", señaló.

"Hay una vertiente que Laporta ha descuidado de una forma estrepitosa: esta junta se ha retroalimentado del Elefante Azul, y allí se hablaba de transparencia, de que el club volviese al socio, de no venta de patrimonio, de adecuación de estatutos, etc. Y no se ha tenido en cuenta la opinión del socio y se ha actuado de espaldas a los socios", añadió.

De la fecha de las elecciones, aún sin concretar, aunque tanto el presidente Laporta como el jugador Andrés Iniesta ya se han manifestado de que podría ser a final de temporada, Guixà también se ha mostrado partidario de que los comicios "puedan desestabilizar al primer equipo".

Guixà se ha definido como una persona "seria", cualidad que en el 2006, ha recordado, le previno de seguir las indicaciones que le invitaron a traspasar la línea de la legalidad para conseguir las firmas.

"Me presentaron muchas fórmulas para pasar el corte. Y no lo pasé precisamente por ser serio y coherente", recordó el catedrático, quien considera que la presentación del aval para la candidatura ganadora en las elecciones, "coarta y limita" que socios con buenas ideas "puedan debatirse".

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