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Habrá tres veces más vacunas de las necesarias

El Gobierno pacta con las autonomías vacunar a partir de noviembre a embarazadas, enfermos crónicos y profesionales "esenciales". Los niños sanos no necesitarán la inmunización

AINHOA IRIBERRI

La gripe A ha conseguido lo que en plena bronca política parecía imposible, que el Gobierno y el principal partido de la oposición vayan de la mano en un asunto que preocupa a los ciudadanos. La reunión ayer entre la ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, y los consejeros de Sanidad de todo el país -el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS)- acabó, de nuevo, en decisiones unánimes.

Lo más novedoso: se definieron los grupos de riesgo que recibirán la vacuna en primer lugar (entre el 15% y el 20% de la población) y se anunció la intención del Gobierno de reservar vacunas para inmunizar al 60% de la población (entre tres y cuatro veces más de lo necesario, por tanto), y no al 40%, como preveía.

La decisión unánime del Consejo sigue la recomendación de la semana pasada del Comité de Seguridad Sanitaria de la UE, que sugirió vacunar en primer lugar a embarazadas, profesionales de servicios esenciales y enfermos crónicos.

El Gobierno deja fuera a los niños menores de 14 años sin enfermedades crónicas, aunque en el anterior CISNS la ministra dijo que recibirían la vacuna. "En un primer momento parecía que había una tasa de incidencia mayor, pero se ha visto que no", explicó ayer. Jiménez subrayó que no era por una cuestión de seguridad, sino porque los menores no son proclives a desarrollar complicaciones de la nueva gripe.

En España, sólo uno de los 21 muertos por la enfermedad era menor, aunque se trataba de un paciente con patologías crónicas por lo que, de haber existido la vacuna, la hubiera recibido igualmente.

Son muchas las enfermedades que afectan a un paciente a lo largo de su vida, por lo que primaba definir qué patologías se consideraban crónicas a la hora de entrar a formar parte de los grupos de riesgo. La Comisión de Salud Pública del Ministerio de Sanidad y Política Social hizo ayer público dicho listado. En el mismo, destacan dos trastornos metabólicos comunes: la diabetes y la obesidad mórbida. En el primer estudio documentado sobre mortalidad por gripe A -publicado hace dos semanas en la revista Eurosurveillance- se definían precisamente a estos enfermos como de mayor riesgo de morir por el virus H1N1.

Otras patologías incluidas son: las cardiovasculares crónicas (excluyendo la hipertensión), las respiratorias crónicas (incluyendo la displasia bronco-pulmonar, la fibrosis quística y el asma moderada-grave persistente), la insuficiencia renal de moderada a grave, las anemias graves, la ausencia de bazo, la enfermedad hepática crónica avanzada, los trastornos neuromusculares graves y los niños y adolescentes que reciben tratamiento prolongado con ácido acetilsalicílico por la posibilidad de desarrollar el Síndrome de Reye.

Por último, dentro de este grupo están también las personas con inmunosupresión -las defensas muy bajas-, como los seropositivos no controlados, los receptores de trasplantes o los que siguen tratamiento con algunos fármacos, como los pacientes en quimioterapia.

Redefinidos, pues, los enfermos crónicos, quedaba por ultimar qué individuos se consideran profesionales esenciales. El CISNS acordó por unanimidad administrar la vacuna a: cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, trabajadores de protección civil y bomberos.

En cualquier caso, la ministra mostró su disposición a ampliar los grupos de riesgo siempre que lo sugiera la evidencia científica o las autoridades sanitarias europeas o mundiales.

En la primera semana de octubre está prevista la celebración de un consejo europeo de ministros de Salud, en el que se van a confirmar los grupos de riesgo. "Si nos dicen que incluyamos a dos más, lo haremos sin ningún problema", enfatizó Jiménez.

La fecha de la vacuna sigue sin ser definitiva, aunque se mantiene la previsión para finales de octubre o primeros de noviembre, cuando todas las vacunas tengan "garantía de seguridad".

Aunque la vacuna no estará lista para el inicio previsto de los contagios masivos del virus H1N1- en octubre-, sí lo hará para cuando se alcance el pico de mayor prevalencia de la gripe estacional, en enero de 2010. Aún es pronto para saber si la incidencia máxima de la nueva gripe será también en esta fecha.

En cualquier caso, la ministra aprovechó la reunión de ayer para transmitir, de nuevo, un mensaje de tranquilidad. "La práctica totalidad de los afectados presenta un cuadro leve", recalcó.

Quizás sea esta sensación de tener la situación controlada la que hizo al CISNS decidir que, a partir de hoy, los fallecidos por gripe A no se notificarán día a día, como hasta ahora, sino semanalmente, aprovechando el boletín del Sistema de Vigilancia de la Gripe en España, en el que se reflejarán también las tasas de incidencia y mortalidad de la infección por el virus H1N1.

En la reunión de consejeros de ayer también se plasmó el acuerdo -adelantado por Público- de iniciar 15 días antes y de forma conjunta la vacunación de la gripe estacional, para evitar colapsos en los servicios sanitarios cuando llegue la inmunización frente a la gripe A.

La ministra recordó que la vacuna de la gripe estacional no protege contra la nueva enfermedad y que, además, no está indicada para los mismos grupos de riesgo, ya que incluye a los mayores de 65 años, un colectivo que se supone inmunizado en parte frente al virus H1N1.

Embarazadas
Desde el primer momento, se intuyó que las embarazadas recibirían la vacuna porque, por su sistema inmunológico debilitado, son grupo de riesgo de la infección.

Enfermos crónicos
Se vacunará a todos aquellos con patologías crónicas que impliquen una bajada de las defensas, incluyendo a los que reciben quimioterapia
y a los trasplantados.

Servicios esenciales
Se supone que, en caso de contagio masivo, es básico garantizar los servicios esenciales, como los sanitarios, la Policía y el Ejército, Protección Civil y Bomberos.

 

Niños sanos
Con los datos epidemiológicos de los que se dispone actualmente, los niños sin enfermedades crónicas no tienen un mayor riesgo de desarrollar complicaciones.

Profesores
La gripe A es una pandemia. Esto implica que el virus se puede adquirir en todos los lugares, por lo que no tiene sentido inmunizar a un colectivo por trabajar en colegios.

Transporte
Pilotos, taxistas y conductores de autobús, entre otros, han pedido ser inmunizados. De nuevo, las autoridades se remiten a la condición de pandemia para rechazarlo.

 

 

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