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Hedblom y Millar, líderes y objetivo de los andaluces Martín y Jiménez

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El golf sin dificultades añadidas, es decir con sol y calma, empujó al sueco Peter Hedblom, un veterano y amante del hockey sobre hielo, y al australiano Matthew Millar hasta el liderato compartido del Mapfre Open de Andalucía tras el ecuador del torneo.

Con esas condiciones casi paradisiacas, de camisas remangadas, bronceador y chanclas, Hedblom, de 38 años, caminó por el campo de Aloha inhalando sus dosis para el resfriado que le aqueja, cargándose de rayos UVA, con un rostro a punto de explotar por el intenso sol marbellí, y anotándose muchos aciertos en los 'greens'.

Tantos acertó que Hedblom (26 hoyos sin errores) aceleró hasta la cabeza junto a un desconocido y trastabillado Millar, y sin que se notase, apenas, el emergente trabajo de los dos españoles que pujan por ganar en su tierra, Miguel Ángel Jiménez y Pablo Martín.

Jiménez demuestra una enorme capacidad para delegar, puesto que organiza este torneo junto a Fernández-Castaño. Sin que ello le afecte, el golfista de Churriana hoy remontó puestos gracias a recuperar su identidad como jugador.

"Hoy he jugado yo. El día anterior no sé quién vino a jugar", sentenció Jiménez, quien hizo 67 golpes para situarse a cinco de la cabeza.

Pablo Martín, una de las promesas del golf español, aún mejoró en conjunto lo hecho por su colega y paisano Jiménez. "Me falta algo que aún no sé lo que es. Voy a practicar a ver si lo encuentro", comentó el malagueño que nunca más volverá a los Estados Unidos para retocar su "swing" y que ha decidido volver a sus sensaciones originarias.

El joven malagueño se situó a cuatro golpes de la cabeza, aunque el mejor de los españoles para cazar al líder es el grancanario Carlos Suneson, a tres golpes y gracias, según dijo, a la labor de un nuevo "caddie", su hijo de 12 años.

El torneo se ha apretado con ganas y entre los 25 primeros de la tabla tan sólo existe un margen de cuatro golpes.

Tras los líderes, los ingleses Lynn y Dinwidde y el francés Thomas Levet comparten la segunda posición, a un golpe.

La jornada del corte deparó, también, la satisfacción de ver cómo José María Olazábal se unía con suficiencia al grupo que luchará por el título del Open de Andalucía para el fin de semana.

"Cuando empiece a cabrearme por el campo será la señal", confesó Olazábal acerca del día que verdaderamente tome la decisión de meterse de lleno otra vez en la alta competición y jugar el próximo Masters de Augusta.

El sol, la calma, la suavidad de la temperatura no invitaban al cabreo señalado de Olazábal. "Estoy contento por pasar el corte. He acabado un poco cansado, pero lo que más alegría me ha dado ha sido que la zona lumbar me ha dolido mucho menos", afirmó el golfista vasco, quien reapareció en este torneo del circuito europeo después de más de siete meses inactivo por una lesión.