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Higuero a la final de 1.500 con liebre de lujo

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Juan Carlos Higuero y Arturo Casado, los dos representantes españoles en 1.500 metros, estarán este sábado en la final aunque su forma de clasificarse haya sido bien diferente: fácil para el burgalés (segundo en su serie) y angustiosa para el madrileño, que entró por tiempos.

La primera jornada de los Mundiales se tiñó de luto por el asesinato del ex concejal de Mondragón Isaías Carrasco y en la sesión vespertina, por iniciativa de Mayte Martínez, los atletas españoles lucieron crespones negros en señal de luto.

Higuero tuvo que bregar en la segunda serie con el subcampeón mundial, el keniano Daniel Kipchirchir Komen, que aportaba, de largo, la mejor marca este año (3:34.80), pero el inconveniente se trocó en ventaja porque el burgalés disfrutó de una liebre perfecta (2:27.96 el primer mil) y de una carrera limpia. Llegaron primero y segundo en 3:39.07 y 3:39.46.

A continuación, Casado siguió el ritmo del qatarí Thamer Kamal Alí y del etíope Mekonnen Gebremehdin, marchando tercero con el bahrainí Rashid Ramzi a su espalda. A 3 vueltas del final se formó un quinteto en cabeza y a 400 metros atacó este último, a un ritmo que descolgó a Casado. Pero el madrileño, cuarto con 3:40.99, se metió en la final por vía de repesca.

Mayte Martínez y Margarita Fuentes-Pila acompañarán a la mozambiqueña María Mutola en las semifinales de 800 metros y asistieron al récord histórico de la africana, que participa por novena vez en unos campeonatos del mundo en pista cubierta.

Mutola, siete veces campeona del mundo en sala, celebró su novena participación con una cómoda victoria en su serie con 2:04.82, por delante de Martínez. La española corrió atrás al principio, avanzó tras el paso por el 400 (1:06.38) y se puso a la sombra de Mutola en la última vuelta, controlando a la namibia Agnes Samaria, que llegaba por detrás. La vallisoletana terminó en 2:04.92.

Fuentes-Pila se aferró a la esperanza de repesca en la primera serie y, con un cuarto puesto y su mejor marca del año (2:03.89), logró una de las cuatro plazas de clasificación por tiempos

El sevillano Manuel Olmedo y el toledano Eugenio Barrios también pasaron a las semifinales de 800, en ambos casos con el segundo puesto de su serie. En la tercera, Olmedo se colocó a la estela del sudafricano Mbulaeni Mulaudzi (oro en 2004, plata en 2006) y pasó en cabeza los 400 en 56.70. Al toque de campana el sevillano cayó al cuarto puesto pero se coló por dentro en la recta para cruzar segundo con un registro de 1:51.07.

En la sexta y última serie, Eugenio Barrios tomó la cuerda con decisión, pasó los 400 en 53.97 y fue adelantado por el sudanés Abubaker Kaki Khamis, pero no consintió, en el último giro, que nadie le adelantara por detrás. Llegó segundo en 1:48:70.

La donostiarra Naroa Agirre se metió en la final de pértiga con su octavo puesto en la calificación y un salto de 4,45 a la tercera, su mejor marca del año y mínima olímpica. Estaba séptima a la espera del primer salto de la rusa Yelena Isinbáyeva, que empezó en 5,55, la marca de calificación, y rebasó el listón sin el menor problema.

Agirre, que este invierno permaneció un mes en Italia entrenándose con el ruso Vitaly Petrov, técnico de Isinbáyeba, compartió el octavo puesto con la checa Pavla Rybova y mañana será una de las nueve finalistas.

Manuel Martínez, capitán del equipo, quedó eliminado en la calificación de peso pero se despidió de Valencia con el consuelo de haber igualado el récord de participaciones en unos Mundiales bajo techo, en poder del cubano Javier Sotomayor y de la mozambiqueña María Mutola con ocho comparecencias.

El leonés, que llegó a ser campeón del mundo de peso en pista cubierta en Birmingham 2003, consiguió la decimocuarta mejor marca (19,75) entre los 21 aspirantes, a ocho puestos de finalista.

Sergio Sánchez se convirtió en el primer finalista español al clasificarse cuarto por la mañana en la primera serie de 3.000 con un tiempo de 8:04.71, corriendo junto al favorito, el etíope Tariku Bekele (hermano de Kenenisa), y el británico Mo Farah, que marcó el ritmo en el primer mil (2:58.11).

El argentino -residente en España- Javier Carriqueo salió con fuerza en el segundo kilómetro y tomó unos metros de ventaja al grupo, pensando en conseguir uno de los cuatro tiempos de repesca para la final. Luego pagó su osadía y terminó octavo (8:12.40).

A siete vueltas del final, Bekele aceleró y en 500 metros alcanzó al fugado. Sánchez cerraba el grupo pero en las dos últimas vueltas protagonizó una briosa reacción, batiendo en la recta al italiano Cosimo Caliandro y ganando plaza de finalista por derecho propio.

En la primera serie femenina de 3.000, la china Fei Xue tomó la cabeza y marcó un ritmo que dejó a Isabel Checa siempre a cola de grupo. Se pasó el primer kilómetro en 3:06.22 y luego tomó el relevo la neozelandesa Kimberley Smith, que rompió la carrera. La valenciana, al límite de sus fuerzas, quedó descolgada y terminó undécima, aunque mejoró en ocho segundos su marca (9:06.21).