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La Iglesia atendió a 4,1 millones de personas en 2010, un 14 por ciento más que en 2009

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La Iglesia Católica asistió en 2010 a 4,1 millones de personas, lo que supone un 14 por ciento más que el año anterior, con un gasto aproximado de más de 55 millones de euros.

Así, en comedores sociales, centros de acogida, de promoción de trabajo, de asistencia a víctimas de violencia, casas de ancianos o centros de tutela infantil, la Iglesia atendió a 4.165.250 personas, una cifra que "no ha dejado de aumentar en los últimos años y crece un 14,23 por ciento con respecto a la de 2009".

El gasto corriente en asistir a las personas en sus necesidades más básicas aumentó un 56,5 por ciento con respecto al año anterior, cuando dedicó 35 millones de euros para asistir a 3,6 millones de personas.

Estas son algunas de las cifras incluidas en la Memoria Anual de Actividades de la Iglesia, que también destaca que más de 1,4 millones de alumnos se formaron en centros católicos y que los centros concertados supusieron al Estado un ahorro de 4.396 millones de euros.

Estos datos no incluyen la labor realizada por Cáritas o Manos Unidas ya que se refieren sólo a la labor realizada por las diócesis españolas y son "sólo aproximados", ya que los datos no están consolidados, han advertido fuentes de la Conferencia Episcopal Española (CEE).

El informe de la Vicesecretaría para Asuntos Económicos de la CEE detalla que la caída en la recaudación estatal por el IRPF supuso para la Iglesia un descenso de 1,3 millones de euros, pese a que se incrementó el número de declaraciones que marcaron la casilla del 0,7 en favor de la Iglesia.

Así, la Iglesia ingresó 248,6 millones de euros en 2010, que tras la liquidación del IVA y una aportación de 9 millones de euros a Cáritas, pasaron a integrar el Fondo Común Interdiocesano junto con las aportaciones de las diócesis provenientes de colectas y donaciones.

De este fondo, que en 2010 fue de casi 228 millones de euros, se reparte entre todas las diócesis según sus necesidades, salvo unos 32 millones de euros que se dedican a "aplicaciones generales" como el pago de la Seguridad Social de sacerdotes y obispos (20,2 millones de euros) o gastos de la CCE (2,4 millones).

El resto sirve para financiar la actividad de la Iglesia Católica, que el informe presentado hoy divide en actividad litúrgica, pastoral y otras.

Así, el capítulo de actividad litúrgica detalla que en 2010 se realizaron 349.820 bautizos, 280.654 primeras comuniones, 74.289 bodas y más de 5 millones de eucaristías, y subraya que más de 10 millones de personas asisten regularmente a misa.

La actividad pastoral se refiere a la labor realizada por los 60.917 religiosos y 19.892 sacerdotes y 70.000 catequistas que atienden las 22.851 parroquias.

Esta labor incluye el acompañamiento personal tanto a los fieles como a las personas que se acercan a la Iglesia buscando apoyo o consuelo, la labor con niños y jóvenes, la atención en las cárceles, el asesoramiento a matrimonios o el apoyo a los enfermos.

En total, entre sacerdotes, seglares y voluntarios, la Iglesia calcula que se realizan más de 45 millones de horas de actividad pastoral, que si tuvieran que contratarse en el mercado laboral supondrían 1.971 millones de euros, pero que por tratarse de la labor de voluntarios y religiosos sólo cuestan 838 millones de euros.

Por ello, el informe subraya que "cada euro que se invierte en la Iglesia rinde como 2,35 euros en su servicio equivalente en el mercado".

Finalmente, el capítulo "otras actividades" incluye el detalle de la actividad educativa y destaca que, en 2010, el número de alumnos en centros católicos ascendió a 1,4 millones y el de profesores a 96.931 para atender los 2.635 centros católicos, de los que 2.445 son concertados.

El informe de actividades también detalla la actividad evangelizadora que la Iglesia española realiza en el resto de mundo a través de los 13.953 misioneros.

En el apartado dedicado a la actividad cultural, la Iglesia da cuenta de los millones de viajeros y turistas atraídos por el patrimonio histórico y cultural español, en su mayor parte eclesiástico.