Público
Público

El impulsor de la liberalización total

Haarde sentó las bases del desastre cuando era ministro de Hacienda

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Geir Haarde es un típico representante de la élite del país que ha gobernado Islandia desde que el país se separó de Dinamarca en 1944. El conservador Partido de la Independencia ha aportado la mitad de los primeros ministros, en parte gracias a su tradicional fortaleza entre pescadores y clases agrarias.

Haarde, de 60 años, orientó su carrera desde el principio a la economía. Estudió en EEUU y luego comenzó a trabajar como economista en el Banco de Islandia. Luego ascendió todos los peldaños del poder; diputado, ministro de Hacienda de 1998 a 2005, ministro de Exteriores durante dos años y después jefe de Gobierno.

En esa época trabajó cerca del primer ministro Oddsson en aplicar un proceso liberalizador a la economía islandesa. Se redujeron los impuestos, se privatizaron industrias y, por último, los bancos. Por entonces, dos terceras partes de las exportaciones del país venían de la industria pesquera.

Oddsson y Haarde impulsaron la industria financiera bajo un esquema regulador en el que los bancos podían hacer prácticamente lo que quisieran. Para que no hubiera dudas, Oddsson pasó a presidir el banco central cuando abandonó el Gobierno.

En los años inmediatamente anteriores a la crisis, y ya con Haarde como primer ministro, los avisos sobre un modelo económico insostenible se multiplicaron. Haarde no tuvo problemas para despreciarlos porque la mayoría venía del exterior.

El mayor banco danés, Danske Bank, publicó un informe en 2006 que advertía de que el sistema financiero estaba creciendo a un ritmo enloquecido.

En mayo de 2008, un prestigioso economista de la Universidad de Chicago visitó el país. 'Les doy nueve meses. Sus bancos están muertos', dijo. El Gobierno no reaccionó. 'Podríamos haber creado el pánico si hubiéramos dado la voz de alarma', dijo Haarde cuando le preguntaron por qué no había hecho nada.

Más noticias en Política y Sociedad