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La industria del libro avanza hacia las cooperativas digitales

Arranca el LIBER marcado por la crisis económica y la aceleración de la demanda de e-books

PAULA CORROTO

El año 2010 pondrá a la industria del libro patas arriba. Esto es lo que piensa todo el sector editorial de cara a la Feria Internacional del Libro (LIBER) que comienza mañana en Madrid. Los gremios de editores, libreros y distribuidores se basan en varios factores. El primero, y quizá el que mayor lavado de cara le va a dar a la industria, es la digitalización. La implantación de los contenidos digitales. Y como señala el experto Joaquín Rodríguez, con una tendencia necesaria: la cooperación entre los distintos sectores para crear plataformas que puedan competir con los gigantes Googlebooks y Amazon.

El segundo factor será la austeridad, provocada por el recorte del Ministerio de Cultura su dotación ha bajado de 1.284 millones de euros a 1.141 millones de euros, un 11,1% menos, según los Presupuestos Generales del Estado presentados el pasado 29 de septiembre. 'Hay reducciones por todas partes, así que habrá menos dinero para el fomento de la lectura', señala Pedro de Andrés, presidente de la Federación de Gremios de Editores de España. A estos datos le preceden además las malas cifras obtenidas ya a mediados de 2009, que señalaban un 6% menos en la venta de libros en relación a 2008.

En España ya hay un proyecto de plataforma que se debate entre editores y libreros

El tercer factor es la crisis estructural del modelo de producción. Todos los sectores señalan que es imposible mantener un ritmo de novedades que cambia cada semana. 'Hay una sobredimensión de títulos tremenda', apunta Fernando Valverde, presidente de la Confederación Española de Libreros (CEGAL).

A pesar de que aún falta una maduración de los dispositivos electrónicos 'Todavía los aparatos no son buenos y el formato no se ha elegido', afirma Joaquín Rodríguez, en los últimos meses ha habido una aceleración en la demanda del e-book. Según el experto Javier Celaya, la demanda de los dispositivos de lectura ha aumentado en un 5%. 'Por un interés de la industria tecnológica que está con campañas de márketing tremendas, pero también porque los editores ya saben que es imparable', apostilla

Los expertos señalan que el e-book no adelantará al papel hasta el 2020, pero como muestra de esta tendencia, mañana se presentará en LIBER la nueva web de Leer-e, empresa de dispositivos y libros de tinta electrónica que ya distribuye hasta 2.000 títulos a través de su web. A esta firma se unen los proyectos de plataforma digital de grandes grupos editoriales como Planeta, Santillana, Mondadori y Vicens-Vives. Para la primavera de 2010 ya está previsto que haya títulos digitalizados.

El desafío de esta digitalización llega sobre todo para distribuidores y libreros. Son los intermediarios y los que primero se pueden caer de una industria que ocupa a unas 30.000 personas y mueve 4.000 millones de euros al año. Por eso, para Joaquín Rodríguez es importante poner en marcha cuanto antes 'iniciativas como la alemana Libreka!, compuesta por el gremio de editores y de libreros. Es una plataforma que tiene terminales en las librerías para que el usuario pueda comprar allí el libro del catálogo'.

Este tipo de negocios sí puede competir con los gigantes de Amazon y Googlebooks

Y, ¿son posibles estos proyectos en tiempos de crisis? Para Javier Celaya, sí, ya que 'es en estos periodos cuando se producen los grandes cambios'. En España, de hecho, ya hay un proyecto a corto plazo en este sentido que se debate en los despachos de los gremios de editores y libreros. Pedro de Andrés, presidente de los editores, señala a Público que 'este tipo de cooperativas son interesantes'. Desde el sector de la distribución, José Manuel Anta, director técnico de FANDE, también da un margen a la cooperación: 'Nosotros queremos convertirnos en distribuidores de contenidos digitales. Queremos ayudar al editor a montar la plataforma'.

Sólo desde el sector de los libreros se muestra más cautela: 'Queremos ver qué van a hacer los editores', apunta Fernando Valverde, de CEGAL, quien, por otra parte, tampoco ve como un peligro el posible desembarco de Amazon y Google-books. 'España está llena de fracasos tecnológicos y no sabemos si triunfarán', afirma. Esta asertación no parece muy cierta después del éxito de Leer-e que en su nueva web, además, ofrece a otras librerías on-line la posibilidad de comercializar los productores de Leer-e.

Es evidente que, el gran escollo, desde el punto de vista editorial son los derechos de autor digitales. Como señala Pedro de Andrés, 'todavía estamos debatiendo un sistema tarifario que respete la propiedad intelectual'.

Con respecto a la crisis coyuntural y el recorte presupuestario, los distribuidores anuncian que 'este año la librería de fondo ha mantenido su cuota de mercado del 55% y las grandes superficies no han aumentado', afirma Anta. Se ha detenido así una tendencia observada en 2007 y 2008. Los libros de Stieg Larsson y Stephanie Meyer tienen buena parte de la culpa, ya que la librería de fondo se ha aprovechado de estos títulos y de su propio catálogo. La pregunta es qué ocurrirá en 2010. ¿Salvará Dan Brown todos los muebles?

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