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La industria turística prepara la revolución silenciosa contra el cambio climático

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La industria turística mundial ha abogado hoy en la Feria de Turismo que se celebra en Berlín (ITB) por una revolución silenciosa que permita hacer frente a la presión que supone para el sector ser causante y víctima a la vez del cambio climático.

Según cifras difundidas por la Organización Mundial del Turismo (OMT) en el marco de la ITB, donde el cambio climático está siendo uno de los temas estrella de debate, el turismo genera el 5 por ciento de las emisiones de dióxido de carbono (C02) que se envían a la atmósfera y causan el llamado efecto invernadero.

Si el turismo fuera un país, ese 5 por ciento le situaría en el quinto lugar de naciones más contaminantes del planeta.

"El turismo, con un crecimiento del 6 por ciento, gran generador de empleo y arma contra la pobreza, es una industria imparable y precisamente por ello hay que tomar medidas contra el cambio climático y en favor de nuestro objetivo de sostenibilidad", declaró el vicesecretario general de la OMT, Talef Rifai.

Explicó que gran parte del patrimonio del turismo y eso incluye los destinos de sol y playa, estaciones de esquí, rutas naturales y ciudades con gran herencia histórico-cultural, están amenazadas de desaparición por el cambio climático.

Vincent Vanderpool-Wallace, secretario general de la Organización de Turismo del Caribe, en la que están representados 32 países, fue tajante en ese aspecto, pues "los informes científicos coinciden en que las zonas costeras y pequeñas islas serán las más afectados por el cambio climático. Para el Caribe mitigar ese fenómeno es una cuestión de supervivencia".

Vanderpool-Wallace recordó que si el turismo al Caribe se ve afectado por el cambio climático, las perspectivas de desarrollo económico y social en la región se desvanecerán y sería "una tragedia para muchos de nuestros países porque el turismo es la principal fuente de subsistencia y de esperanza de bienestar".

Rifai opinó que por esa razón "el turismo, parte del problema del cambio climático, ha de ser también parte de la solución".

"Tenemos que preservar el objetivo de sostenibilidad del turismo como factor de desarrollo económico y social, y una manera de hacerlo es reducir el 5 por ciento de emisiones de CO2", dijo.

De ese total, Rifai precisó que el 75 por ciento procede del transporte (sólo el utilizado en desplazamientos vacacionales), y dentro de ese apartado, de la aviación, con el 40 por ciento.

La aviación, en general, es causante del 3 por ciento de todas las emisiones de C02 que se emiten en la Tierra, un matiz en el que el director general de las líneas aéreas de Qatar, Akbar Al-Baker puso gran énfasis en uno de los debates sobre el futuro del turismo que se celebran en la ITB.

"Es irresponsable acusar a las líneas aéreas, como hacen grupos ecologistas, de ser los grandes contaminantes del planeta. No sólo no es cierto sino que hay compañías, entre ellas Qatar Airways, que intentan reducir emisiones mediante el uso de biocombustibles o combustibles sintéticos como el gas líquido", dijo.

Según datos de la Asociación de Transporte Aéreo (IATA) la aviación mundial, en general, es responsable de entre el 2 y el 3,5 por ciento de las emisiones de CO2 mundiales, una contribución que IATA pronostica crecerá hasta el 5 o el 6 por ciento en el 2050.

Luc Citrinot, experto en aviación, afirmó que el sector aéreo no ha estado de brazos cruzados y hace todo lo posible para reducir las emisiones, para lo que se remitió al uso de nuevas tecnologías que buscan la eficiencia energética o decisiones como la de añadir, pese a los costes, extensiones de ala a los aparatos, lo que reduce el consumo de queroseno y en consecuencia las emisiones de CO2.

Citó como grandes "avances" en la aviación limpia la salida al mercado de una nueva generación de aparatos como el Airbus A380 y A350XWB o el Boing 737-900 y el B787 Dreamliner, que logran recortar el consumo de combustible hasta un 10 por ciento.

Pero según la OMT, las nuevas tecnologías no serán suficientes pues la explosión del tráfico aéreo mundial está a la vuelta de la esquina con la incorporación masiva al circuito de viajes de China, Rusia y la India.

Se calcula que el tráfico aéreo en China registró un crecimiento del 16 por ciento, lo que supuso el pasado año 385 millones de pasajeros; en la India ese aumento fue del 27 por ciento (120 millones de pasajeros), y en México del 13,5 por ciento o el equivalente a 51 millones de pasajeros.

En Rusia, tras la caía del sector en el año 2000, el transporte aéreo crece un 9 por ciento anual, progresión que se suma a la tendencia, siempre en alza de Estados Unidos, Japón y la Unión Europea.