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El último informe cifra en 251 los muertos en Italia

Hay 11 cadáveres todavía sin identificar y nueve personas desaparecidas. Los funerales de Estado se oficiarán mañana en L'Aquila. Los presos de la cárcel de la ciudad tienen que ser trasladados

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Los bomberos siguen con las labores de desescombro en L'Aquila. AFP

La zona central de Italia sigue sufriendo nuevos temblores de tierra después del terremoto que asolará la región de los Abruzos durante la madrugada del lunes y cuyos efectos más devastadores se notaron en la ciudad de L'Aquila, capital de dicha región. Esta mañana, el último informe de Protección Civil cifraba en 251 los muertos, aunque todavía quedan 11 cadáveres por identificar y hay nueve desaparecidos. Además se calcula que hay 1.279 heridos todavía y que las personas sin hogar rondan las 20.000.

Después de un nuevo temblor de fuerte intensidad ayer por la tarde, L'Aquila se volvía a tambalear esta madrugada. Dos réplicas de 3,6 y 3,7 grados en la escala Richter minaron la moral ya maltrecha de los habitantes de la ciudad que pasan los días en los campamentos improvisados con tiendas que el Gobierno puso a disposición el lunes por la tarde.

Mientras tanto, las labores de rescate continúan sin descanso. Y siguen produciéndose situaciones milagrosas. Los medios italianos informaban esta mañana del rescate de una chica de 20 años, Eleonora Calesini, que pasó 42 horas bajo los escombros de su edificio.

El primer ministro, Silvio Berlusconi, aseguró un día más desde L'Aquila que hay más de 8.500 personas trabajando en la ciudad repartidas entre militares, policías, bomberos y médicos. Además, explicó que desde el lunes, 171 personas fueron rescatadas de entre los escombros.

El Gobierno italiano ha abierto una cuenta corriente regional para recolectar ayudas económicas a los afectados por el terremoto y está trabajando para abrir otra cuenta a nivel nacional para este cometido, dijo Berlusconi, quien además de anunciar un presupuesto de 16 millones de euros para recuperar la Casa de los estudiantes, explicó que varios expertos han recogido en fotografías aéreas las imágenes de una extensión de 600 metros cuadrados para evaluar gracias a las imágenes de una manera más fácil los daños.

Berlusconi, volvió a repetir ayer que el Gobierno hará todo lo que esté en su mano por asegurar el confort a las familias que han perdido todo. De esta manera, en rueda de prensa desde L'Aquila, dijo hoy que el Gobierno sigue negociando con los hoteles de las regiones vecinas para que acojan a las familias que se han quedado sin hogar.

"Hemos puesto a disposición de la gente que tiene ancianos y niños pequeños a su cargo 170 hoteles repartidos por Téramo, Pescara y Bérgamo y seguimos teniendo conversaciones con otros hoteles para que se pueda hospedar a más gente", dijo.

Por su parte, el presidente de la República, Giorgio Napolitano, tiene previsto viajar mañana a L'Aquila para presidir los funerales de Estado que tendrán lugar el viernes. Está previsto que las operaciones de rescate duren todavía un día más, tal y como anunció ayer Berlusconi. Después de tres días de búsqueda, la probabilidad de encontrar a alguien con vida bajo los escombros es prácticamente nula.

En los campamentos, la situación parece estar controlada. Il Cavaliere dijo que en estos momentos hay disponibles 2.962 tiendas de campaña que están sirviendo de hogar improvisado a "17.772 personas divididas en un total de 31 campamentos, equipados con 24 cocinas y 14 ambulatorios". Además, añadió Berlusconi, "tenemos la posibilidad de añadir otras 4.000 tiendas si fuera necesario".

Los voluntarios están tratando de hacer todo lo posible para que la gente no se sienta sola. La agencia Reuters informa de una iniciativa para recuperar la sonrisa de los más pequeños. Un grupo de psicólogos voluntarios tratan a los niños disfrazados de payaso.

La ansiedad alcanza a todas las personas. Los presos de la cárcel de L'Aquila han tenido que ser trasladados a otro centro penitenciario por los problemas psicológicos que están sufriendo. La prisión no se encontraba afectada por los seísmos, pero las autoridades de la ciudad estimaron necesario el  traslado por "el temory el malestar de los presos", dijo Gianni Chiodi, presidente de la región de los Abruzos.

Lo confirmó Berlusconi esta mañana diciendo que "141 presos han tenido que ser trasladados a otras cárceles porque literalmente estaban muertos de miedo. Han sido enviados durante la noche a las prisiones de Spolleto y Pescara y sólo restan en L'Aquila algunos presos acusados de terrorismo que deben permanecer bajo alta seguridad".

Mientras tanto, el cónsul español en Nápoles anunció esta mañana la evacuación de los 31 estudiantes erasmus españoles que estaban pasando el curso en la universidad de Téramo. Los jóvenes serán enviados a Roma en autobús por el temor a las réplicas.

En Téramo suelen vivir 70 estudiantes españoles, pero sólo 31 han permanecido en la ciudad italiana durante las vacaciones de Semana Santa.

En cuanto al español Juan Fernando González Cordón, que se encontraba desaparecido en la ciudad de L'Aquila y que fue hallado ayer en un hospital de la zona, el cónsul dijo que además de una "pierna rota sufre traumatismos generalizados, aunque no se teme por su vida".