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Inyección masiva del Banco de Japón para calmar al mercado

El Gobierno advierte de que tomará medidas para impedir los ataques especulativos

P. G. / AGENCIAS

En una señal para transmitir normalidad, los mercados de valores japoneses abren hoy sus puertas. Pero no se espera que sea una jornada tranquila. Previsiblemente, las bolsas replicarán el impacto que el terremoto del viernes puede tener en la economía nipona (los analistas creen que se retrasará su recuperación dos o tres trimestres). Los operadores calculan que el principal indicador de la Bolsa de Tokio, el índice Nikkei, podría perder hoy más de un 2,5%, y quedar por debajo de los 10.000 puntos. El viernes, en los últimos minutos de la sesión, cuando llegaron las primeras noticias del terremoto, la bolsa cayó un 1,7%.

El Banco de Japón anunció este fin de semana que hoy realizará una inyección "masiva" de liquidez, mediante préstamos a corto plazo para los bancos, con el fin de mantener la calma en los mercados, y dejará los tipos de interés cercanos a cero. Los analistas calculan que la autoridad monetaria nipona podría facilitar entre dos y tres billones de yenes (entre 17.500 y 26.350 millones de euros), hasta tres veces más que en una jornada normal.

Tokio pondrá en marcha un primer paquete de gasto por 1.725 millones

Además, la Agencia de Servicios Financieros va a seguir de cerca los movimientos en el mercado para prevenir que pueda producirse cualquier operación irregular. En la misma línea, el primer ministro, Naoto Kan, advirtió de que el Gobierno intentará impedir cualquier tipo de ataque financiero especulativo contra el país, y su ministro de Economía, Kaoru Yosano, explicó que se pondrán en marcha medidas "estrictas" para impedir los intentos de manipulación. Entre ellas, destacó que habrá algunas iniciativas para regular las ventas a corto al descubierto (vender a la baja valores bursátiles aún no adquiridos).

Las autoridades económicas confían en que los efectos del terremoto del viernes se puedan contrarrestar con las medidas de liquidez del Banco de Japón y con un paquete de gasto público, que se pretende que sea modesto: de momento, se va a echar mano de un fondo de reserva de 200.000 millones de yenes (1.750 millones de euros), antes de preparar un presupuesto extraordinario. El Gobierno japonés se resiste a abrir el grifo del gasto, después de las medidas de ajuste que ha puesto en marcha para controlar las finanzas públicas y su elevado volumen de deuda.

Una compañía estadounidense, Eqecat, que elabora esquemas para calcular los riesgos ante catástrofes para aseguradoras, ha cifrado en unos 100.000 millones de dólares (unos 8,1 billones de yenes; que equivalen aproximadamente al 1,9% del PIB japonés) los daños provocados por el terremoto en las viviendas, los comercios, las industrias y las infraestructuras. Gran parte de las principales industrias del país estarán hoy paradas, sea por los daños del seísmo o sea por los problemas de suministro energético o con los proveedores. La lista es larga, e incluye a los mayores exportadores nipones: Sony, Toshiba, Cannon, Suzuki, Mitsubishi, Nippon Steel, JX Nippon Oil, además de la eléctricaTokyo Electric o la ferroviaria East Japan Railway.

Otra firma, AIR Worldwide, ha calculado el impacto para las aseguradoras. Según sus estimaciones, las pérdidas en propiedades aseguradas provocadas por el terremoto alcanzarán entre 14.500 y 34.600 millones de dólares.

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