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"Israel debe reconocer el derecho de Palestina a existir"

En su primer discurso en El Cairo, el presidente de EEUU se ha comprometido para acabar con las barreras que separan a Occidente del mundo musulman desde el diálogo y aboga por la creación de dos estados como única solución a

PÚBLICO.ES/AGENCIAS

Obama, durante su discurso en El Cairo. AFP

Convivencia, diálogo y entendimiento para superar las barreras. Es el claro mensaje que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha enviado este jueves al mundo musulman desde El Cairo. Y como ejemplo ha puesto sobre la mesa un trozo de la historia que a España le toca de cerca: Andalucía y Córdoba. "Ése es el espíritu que necesitamos, el espíritu de Andalucía y Córdoba [...] donde los cristianos vivían libres en un país musulmán".

Obama ha construido todo su mensaje en torno a una necesidad de diálogo indispensable para "hacer frente a los retos que nos plantea el siglo XXI". Y citando frases del Corán, la Biblia y la Torah, ha intentado convencer al público que le escuchaba en la capital de Egipto de que la única manera de entenderse es diciéndose la verdad a la cara.

"El sagrado Corán dice: Sé fiel a dios y di siempre la verdad. Y ése es mi objetivo, deciros la verdad tal y como la siento y escuchar la vuestra", dijo Obama, quien ha ofrecido al mundo musulmán "un nuevo comienzo basado en el respeto y no en la competición". Ese nuevo comienzo empieza con este viaje a Egipto y Arabia Saudí para buscar una solución común a la ruptura entre occidente y oriente, pero sobre todo en buscar un final para el conflicto en Oriente Medio. "Ningún discurso puede cambiar todo, pero estoy aquí porque creo que debemos decirnos las cosas a la cara tal y como las sentimos y que tanto nos hacen separarnos", añadió.

Lo primero que ha querido aclarar Obama es que Estados Unidos no es un enemigo del islam. "América no es ni será nunca un enemigo del islam", dijo. El presidente de EEUU explicó a la audiencia que en su país viven siete millones de musulmanes y que las leyes norteamericanas han permitido, por ejemplo, "que las mujeres y las niñas porten el hijab y que se persiga a todo aquel que trate de evitarlo". Pero por si había alguna duda se puso a él mismo como ejemplo. Yo soy cristiano, pero en la familia de mi padre, que nació en Kenia, había mulmanes y yo, "que me llamo Barack Husein Obama he llegado a ser presidente de EEUU".

El mensaje no es casual. Ayer Osama Bin Laden apareció en la víspera del viaje de Obama avisando a los americanos de que no deben estar tranquilos. Y este jueves, durante el discurso en El cairo, también ha vuelto a lanzar otro mensaje llamando a los musulmanes "a luchar contra los infieles". Sin duda se trata de la carrera de dos iconos del nuevo siglo luchando por imponer dos modelos de mundo completamente distintos.

Tras los cumplidos y las buenas intenciones Obama ha empezado a hablar de lo que todo el mundo estaba esperando: el conflicto entre Israel y Palestina. Y lo ha hecho defendiendo la creación de dos esatdos como "la única solución posible al conflicto". "Mucha gente cree que Washington sólo está con Israel, pero la única solución es que las dos partes se pongan de acuerdo en crear dos estados separados, donde israelíes y palestinos puedan vivir en paz", dijo Obama. "Mi objetivo personal es perseguir ese final con toda la paciencia que el reto requiere".

Los israelíes deben reconocer que, si no se puede negar el derecho de su país a existir, "tampoco se puede negar el de Palestina", subrayó. Estados Unidos, agregó, "no acepta la legitimidad de los continuos asentamientos israelíes", que violan acuerdos previos y minan los esfuerzos en favor de la paz. "Es tiempo de que estos asentamientos se detengan", subrayó el presidente estadounidense. Además, Israel "debe cumplir sus obligaciones para garantizar que los palestinos puedan vivir, trabajar y desarrollar su sociedad".

La mejora en las condiciones de vida diarias de los palestinos debe ser parte del camino a la paz e Israel "debe adoptar pasos concretos para permitir esas mejoras", dijo Obama en un discurso en el que recibió numerosos aplausos de la audiencia, compuesta tanto por estudiantes como por representantes de la sociedad política, económica y cultural cairota.

Pero la responsabilidad, insistió, no sólo recae en israelíes y palestinos y los países árabes también deben hacer su parte: deben ayudar a los palestinos a desarrollar las instituciones necesarias para sustentar un Estado, reconocer la legitimidad de Israel y "elegir el progreso, en lugar de una mirada hacia el pasado que sólo lleva a la autoderrota".

Según Obama, "no podemos imponer la paz", pero muchos musulmanes reconocen en privado que Israel no va a desaparecer y muchos israelíes admiten la necesidad de un Estado palestino: "ha llegado el momento de que actuemos en favor de lo que todos saben que es verdad", sostuvo.

Miembros de una familia palestina escuchan atentamente el mensaje de Obama. AFP

También tuvo palabras Obama para Irán, incidiendo en que todas las naciones tienen derecho a desarrollar su capacidad nuclear pero sólo "si se comprometene en respetar los pactos de no proliferación de armas nucleares". Por eso dijo Obama, "lo que está claro es que si esas capcidades se convierten en una manera de crear armas nucleares, entonces es otro tema. No se trata sólo de los intereses de EEUU. Se trata de conseguir que en Oriente Medio no haya armas nucleares que puedan llevar a esta región y al mundo entero por un camino muy peligroso".

El presidente estadounidense también recordó su compromiso de retirar a las tropas estadounidenses para 2011 de Irak y sobre Afganistán incidió en que no buscan quedarse en el país. "No os equivoquéis: no queremos dejar nuestras tropas en Afganistán", dijo. "No buscamos crear bases militares allí", añadió. "Habríamos llevado a casa a cada uno de nuestros soldados si tuviéramos la certeza de que no hay ningún movimiento extremista en Afganistán y Pakistán que quiera matar al mayor número de americanos posible".

Corresponderá a los historiadores criticar el lapsus de Obama en su discurso de hoy justo cuando se ha referido al ejemplo de Andalucía y Córdoba. La frase completa que pronunció Obama fue: "Lo hemos visto en la historia de Andalucía y Córdoba durante la Inquisición. Yo lo he comprobado de primera mano cuando era un niño en Indonesia, donde los cristianos podían vivir libres en un país completamente musulmán".

La inquisición y el islam, definitivamente no debía ser la comparación que Obama estaba buscando, pero ahí quedó. Una anécdota para el recuerdo de un discurso que de convertirse en acciones concretas puede cambiar el signo del mundo en los próximos años.