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Israel se niega a frenar los asentamientos en Palestina

Desde 1991, se ha multiplicado por seis el número de colonos en Cisjordania

EUGENIO GARCÍA GASCÓN

Israel no va a aceptar la ley internacional con independencia de lo que diga el presidente estadounidense Barack Obama. Al menos eso se desprende de las declaraciones que en las últimas horas han realizado varios responsables políticos hebreos.

El portavoz gubernamental Mark Regev ha dicho explícitamente que la construcción en las colonias judías que hay en los territorios ocupados seguirá adelante. El futuro de los asentamientos "se decidirá en las negociaciones sobre el estatuto final entre Israel y los palestinos, y por ahora debe permitirse que continúe la vida normal en esas comunidades", sentenció Regev.

En la actualidad, casi 300.000 judíos viven en la Cisjordania ocupada y otros 200.000 en el sector ocupado de Jerusalén. En Cisjordania residían unos 50.000 cuando Israel comenzó a negociar con los palestinos en la Conferencia de Madrid de 1991, pero mientras ha estado hablando de paz ha multiplicado por seis el número de colonos.

El pasado martes, el ministro de Inteligencia y Energía Atómica, Dan Meridor, viajó a Londres para entrevistarse con el enviado especial de Obama para Oriente Medio, George Mitchell. Meridor trató de convencer a Mitchell de que EEUU permita el "crecimiento natural" de las colonias, pero este se mostró inflexible.

Un día después, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, abundó en la misma línea al reiterar que el presidente Obama desea que Israel detenga por completo cualquier tipo de construcción en las colonias, incluido lo que ellos llaman "crecimiento natural", una fórmula que ya han usado como subterfugio para expandir las colonias sin restricciones.

El presidente Obama, dijo Clinton, "quiere ver que se paren los asentamientos. No algunos asentamientos, no los enclaves salvajes. Y sin excepciones de crecimiento natural". Con estas palabras, Clinton parecía responder al primer ministro, Binyamin Netanyahu, quien el domingo dijo al Gobierno que seguirá construyendo en las colonias.

En declaraciones a la radio del Ejército, el ministro de Defensa, el laborista Ehud Barak, también defendió el "crecimiento natural", poniendo como ejemplo a una familia hipotética que ha pasado de tener cuatro a seis hijos y necesita otra habitación. Pero lo cierto es que, con triquiñuelas y un pretexto u otro, Israel ha impulsado la explosión demográfica de colonos durante las dos últimas décadas.

La ley internacional prohíbe específicamente que la potencia ocupante desplace a la población de la zona ocupada, aunque Israel no ha respetado nunca la ley, puesto que comenzó a enviar colonos poco después de la guerra de 1967, cuando ocupó Cisjordania.

Gran parte de la comunidad internacional, incluido Estados Unidos, considera que las colonias constituyen uno de los principales obstáculos para la paz, de ahí que la Administración Obama trate de frenar su desarrollo, pero una cosa es lo que dice Washington y otra muy distinta más bien opuesta lo que hace Israel.

Tal vez la iniciativa de Obama sea la última oportunidad de detener la voracidad israelí, pero parece difícil que Washington consiga su objetivo, pues es dudoso que Obama utilice toda la energía necesaria para que Israel cumpla con la ley internacional.

Israel ha conseguido pervertir la ley al negarse a aplicarla y salir de los territorios ocupados. En su lugar, ha abierto un proceso interminable de negociaciones que se han convertido en el verdadero obstáculo para la paz.

Sólo una actuación muy robusta de Washington puede servir para resolver el conflicto, y la solución pasa inevitablemente por el desmantelamiento de los asentamientos judíos, que son ilegales y que día a día siguen creciendo con una excusa u otra.

¿Cuándo empezaron los asentamientos?
Los primeros colonos judíos llegaron a Cisjordania y Jerusalén Este en 1967, cuando Israel capturó y ocupó ilegalmente estos territorios palestinos, desoyendo la condena internacional.

¿Cuántos colonos judíos hay en la actualidad?
Durante las más de cuatro décadas de ocupación israelí, casi medio millón de colonos judíos se han instalado entre Cisjordania y Jerusalén Este y ocupan ya el 60% del territorio. Las colonias suelen estar rodeadas de una zona de seguridad, que impide el uso agrícola de esas tierras a palestinos, y están comunicadas por carreteras por las que estos últimos tienen prohibido circular.

¿Se han acelerado las demoliciones de viviendas palestinas?
Aunque los palestinos representan casi un tercio de la población de Jerusalén Este, en la actualidad sólo cuentan con el 7,25% de la tierra para construir viviendas. El nuevo Gobierno israelí pretende reducir aún más el espacio en que viven y en los seis primeros meses ha ordenado cerca de mil demoliciones de viviendas palestinas.

¿Qué relaciones mantuvo la Administración Bush con Israel?
El único gesto de Bush para frenar los asentamientos fue la Conferencia de Annapolis, en noviembre de 2007. En esta, Israel se comprometió a detener todos los proyectos de colonización en los territorios ocupados y a cancelar los incentivos económicos para la construcción o adquisición de viviendas en las colonias. Pero pocos meses después, el acuerdo de Annapolis era ya papel mojado.