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La izquierda recela del PSOE, pero más del PP

Los socialistas buscarán apoyarse en ERC, IU, ICV y el BNG para tumbar las propuestas económicas conservadoras y de la derecha nacionalista

LUIS CALVO

Con el debate sobre el estado de la nación a las puertas en el Congreso, las calculadoras empiezan a echar humo en los despachos socialistas. Consciente de que resultará casi imposible lograr el respaldo de la derecha nacionalista, el PSOE busca a su izquierda parlamentaria los siete votos que necesita para alcanzar la mayoría de la Cámara. El apoyo de ERC, IU, ICV y BNG podría resultar clave para evitar la imagen de un Gobierno solo contra el resto de la Cámara.

Mientras, los portavoces de la izquierda mantienen por el momento las distancias. Todos, sin excepción, anuncian que el próximo martes se mostrarán críticos durante sus intervenciones y cargarán contra el optimismo del presidente y sus "paños calientes" contra la crisis.

Aunque prefieren esperar a escuchar el discurso de Zapatero, albergan pocas esperanzas de que ensaye ningún cambio. "Puede haber cambios tácticos para buscar apoyos puntuales, pero tenemos poca confianza en que los haya ideológicos", confiesa el portavoz de ICV, Joan Herrera.

Y, mientras, sigue el cortejo. Aunque ha habido contactos telefónicos, será la semana que viene, y sobre todo el fin de semana, cuando con las resoluciones sobre la mesa, los portavoces se sienten a negociar apoyos y enmiendas. "Con el PSOE, claro, pero también con los demás grupos", matiza un diputado.

Desde la izquierda, sin embargo, son conscientes de que, incluso sin giro progresista, no podrán negarle al Gobierno su apoyo en muchos de los temas. "Los socialistas saben que nosotros no apoyaremos las rebajas fiscales ni la política económica que propone el PP y juega con ello", reconocía el portavoz de uno de los cuatro partidos.

La configuración del debate, con la votación de las medidas una semana más tarde, permite que el chorreo contra el presidente se suavice después durante el debate de las resoluciones. El Gobierno confía en que la imposibilidad de los grupos de izquierdas de explicar a sus propios votantes el apoyo o la abstención a medidas conservadoras les asegure un respaldo a regañadientes.

Por su parte, la intención de parte de la izquierda de la Cámara es que ese esfuerzo acabe cuajando en una mayoría estable de izquierdas que alcance a todos los temas de la legislatura. "A lo que no estamos dispuestos es a que pacten con nosotros las políticas sociales y cuando presentamos exigencias se vayan a pactar la económica con CiU", se queja otro diputado progresista.

Mientras el Gobierno trata de seducir a la izquierda, en el resto de grupos crece el descontento con el Gobierno. PP, PNV y CiU unirán sus esfuerzos para poner en evidencia la "nefasta gestión del Gobierno". Ninguno de esos grupos oculta el torrente de críticas al que sus portavoces someterán a Zapatero pero todos niegan que exista ningún frente común. "El frente es de toda la Cámara, es de todos los ciudadanos que se tienen que enfrentar con la crisis contra un Gobierno que no hace nada para evitarla", explica Pere Macías, portavoz adjunto de CiU.

A su juicio, en menos de un año, el PSOE ha pasado de criticar la soledad del PP a tener que luchar cada semana para que no se evidencie la suya. Además, igual que el PNV, los catalanes llaman la atención sobre los temas que les separan del PP, como la lengua o las competencias autonómicas.

La idea se repite en las filas conservadoras. "Hay un frente común porque es el de todos los españoles", subraya José Luis Ayllón, secretario general del Grupo en el Congreso. El PP cree que se avecina un debate muy duro en el que el Gobierno tratará de apoyarse en el optimismo de una salida cercana a la crisis. "Antes frente al Gobierno estaba sólo el PP, ahora, frente a ese discurso encontrará a todos los grupos parlamentarios", concluye.

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