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Javier Cámara asegura que "los directores siempre han ido por delante de mí, empujándome"

EFE

Javier Cámara prefiere los personajes de "pequeño héroe", que "pasan por la calle sin hacer ruido". Con 40 años, ha logrado un abanico de registros con cineastas de peso, que siempre han ido por delante, confiando en él y empujándole, según cuenta a Efe el actor, que estrena ahora "La Torre de Suso".

Protagonista de "7 Vidas", es el guionista de esta serie de televisión de éxito, Tom Fernández, quien dirige a Javier Cámara en "La torre de Suso", un filme del subgénero de reencuentro de viejos amigos, que cuenta en el reparto con otro miembro de esta comedia televisiva, Gonzalo de Castro.

Antes rodó "Fuera de Carta", firmada por Nacho G. Velilla, también guionista y realizador de la misma serie. Y años atrás, el equipo de la famosa "sitcom" se juntó para llevar al teatro "Como en las mejores familias". La pregunta es lógica ¿No pueden separarse?.

El protagonista de "Hable con ella", siempre con una sonrisa, contesta a Efe: "Aquello fue una conjunción de estrellas", dice y recuerda "lo divertida, sangrante y cachonda" de esa serie en la que estuvo durante 86 capítulos.

Le gusta el subgénero de reencuentro, de "esos hombres que pasa la vida por encima de ellos y algunos se levantan y otros no", pero siempre midiendo "el porcentaje de humanidad" que haya. Y en "La torre de Suso" hay mucho pues es, dice, "un homenaje del Tom a su entorno y sus amigos".

La carrera de Javier Cámara está llena de "constelaciones de estrellas", de momentos de azar que salieron a su paso y él supo aprovechar. Así ocurrió en 1992 cuando representaba la obra de fin de curso de la Escuela de Arte Dramático. Eran 24 actores en escena y, en el patio de butacas Santiago Segura y Fernando Colomo.

Javier encarnaba un personaje "peripatético" de los que "hacen reír a su pesar". Y al acabar, a camerinos llegó Segura para decirle: "Voy a hacer una peli, Torrente, y tú serás el protagonista". Las risas de los compañeros se mezclaron seis años después con mensajes en el contestador con breves apuntes de Segura.

"Daba un poco de miedo, pero pensé que era otro obsesionado fiel a sus principios y sentía cariño por él, mientras hacía tele y no de la mejor", cuenta Cámara, a quien sí dejó KO fue a Colomo, pues al día siguiente cambió un papel de un señor de 60 años por su hijo para Javier Cámara en "Rosa rosae" y con quien seguiría colaborando.

Por fin llegó "Torrente", lo que unido a "7 Vidas" colocó a Javier en primera línea de popularidad. Eso sí, con la etiqueta de actor cómico.

Pero otro golpe de suerte, o como dice Javier el hecho de que: "Soy tímido y, a veces voy detrás de los personajes. Son los directores quienes ven más mis posibilidades, mis registros, que yo", explica.

"A veces soy muy dubitativo, me han tenido que convencer porque yo no me veía. En la comedia sí me siento como pez en el agua, pero en el drama, entonces, no tanto", explica, Cámara, quien en una hora logró que Almodóvar le hiciera protagonista de "Hable con ella".

"Tenía tanta confianza en mí que al ofrecerte una joya así, él que era quien más sabía de su historia y su personaje; yo, por mucho que dudara de mí mismo, no podía negarme", cuenta el ganador del Premio al Mejor Actor del Cine Europeo por ese Benigno.

A partir de ahí, ha trabajado con otros cineastas de peso como Isabel Coixet, Julio Medem, Agustín Díaz Yanes, repitió con Almodóvar y participó en el filme colectivo "Paris je t'aime".

"Los grandes cineastas se distinguen por ser los más humildes. Conocen el trabajo duro y saben que hay cosas que no pueden saltarse", apunta Cámara, quien teme encarnar aquellos personajes "cercanos, que tienen mucho que ver conmigo y no consigo distanciarme".