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La Junta Militar birmana autoriza el uso de armas de fuego para acallar las protestas

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Bangkok, 20 (EFE).- La Junta Militar de Birmania (Myanmar) ha autorizado a los cuerpos de seguridad el uso de armas de fuego para disolver las manifestaciones que desde hace más de un mes se suceden en el país, y que han pasado de una protesta por la subida de los precios de los carburantes a una condena del régimen.

Según informa hoy la revista digital "Irrawaddy", el Gobierno decretó en secreto el estado de emergencia, el 6 de septiembre pasado, y emitió órdenes a la policía y las autoridades para disparar contra los manifestantes si era necesario.

De acuerdo con la fuente, las fuerzas del orden birmanas se preparan para el peor escenario posible y la posibilidad de que haya un elevado número de víctimas, como ocurrió con las manifestaciones estudiantiles de 1988 que pedían mayores libertades.

Un millar de monjes budistas volvió hoy a desafiar al régimen militar, por cuarto día consecutivo, con otra manifestación pacífica en la principal ciudad del país, Rangún, que comenzó con una marcha de cerca de 200 bonzos a la pagoda de Shwedagon, la más venerada de allí, y que después se dirigió a la de Sule, donde se quintuplicó el número de participantes.

Los monjes recorrieron en su protesta pacífica varias calles de Rangún y pasaron por delante de la sede de la Liga Nacional por la Democracia (LND), la única formación política que resiste a la fuerte presión del régimen militar y que dirige Aung San Suu Kyi, premio Nobel de la Paz en 1991.

Las manifestaciones de religiosos budistas que se suceden desde el lunes están convocadas por la "Alianza de todos los monjes birmanos", en protesta por la negativa del Gobierno a ofrecer una disculpa pública por los maltratos sufridos el pasado 5 de septiembre por los bonzos del monasterio de Pakokku a manos de los agentes antidisturbios durante una demostración pacífica.

Más de un centenar de personas han sido detenidas por la policía y los militares desde que comenzaron las protestas callejeras, el 19 de agosto pasado, organizadas por la LND y la Generación de Estudiantes del 88, grupo este último fundado en honor del levantamiento estudiantil de 1988.

Los monjes budistas han acabado por reemplazar a opositores y activistas al frente de las protestas que desafían al régimen militar, que gobierna el país ininterrumpidamente desde 1962.

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