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La juventud como factor corrector

Florentino Pérez invierte en estrellas consagradas, pero ahora de menor edad

LADISLAO JAVIER MOÑINO

El discurso propagandístico del segundo proyecto de Florentino Pérez al frente del Real Madrid reincidió desde el primer minuto en la asunción de errores pasados y en su corrección: "He aprendido de mis errores y al modelo, que es el mismo que el de mi anterior etapa, le aplicaremos correcciones".

El primer factor corrector que ha introducido Florentino Pérez para evitar la necesidad de entregarse al desgaste y al riesgo económico de fichar un galáctico por año como en su anterior mandato es la edad de sus contrataciones estelares.

Los 27 años de Kaká y los 24 de Cristiano Ronaldo forman parte de esa nueva estrategia diseñada por Pérez y su equipo de gestión. En su primera etapa, también llegaron jugadores jóvenes como Ramos y Robinho, pero no formaban parte del cogollo del plan estratégico de mercadotecnia y expansión que debía sostener ese modelo multimillonario. Owen sí entraba en ese plan de viabilidad, aunque con menos peso que los primeros cuatro astros contratados por Pérez.

Figo, Zidane, Ronaldo y Beckham llegaron al club cuando enfilaban la entrada de la recta final de sus carreras. Ninguno ofreció más de tres años de rendimiento óptimo. Un arco temporal demasiado estrecho para rentabilizar al máximo las astronómicas cantidades desembolsadas. El poder de captación de ingresos por imagen de la primera generación de galácticos fue menguando con la propia decadencia deportiva del modelo y de ellos mismos.

El resultado de la ecuación inversión/tiempo de amortización y rentabilidad es más favorable con la nueva política emprendida. También es menos exigente en términos de necesidad de renovación de esos futbolistas-ícono que retroalimentan el modelo económico-deportivo en el que se inspira el presidente del club de Chamartín. A menor edad, mayor tiempo de permanencia en la plantilla. Kaká ha firmado por seis temporadas y Cristiano Ronaldo apunta a una cifra similar.

Desde su rentrée, Florentino Pérez ha articulado un discurso que defiende su anterior proyecto basado en la contratación de los mejores jugadores del planeta "porque son los únicos capaces de generar ilusión y los ingresos necesarios para que el Real Madrid sea el mejor club del mundo, que es lo que demandan sus socios". Los talones de cuatro de los diez traspasos más caros de la historia llevan su firma. "Os recuerdo que nadie ha pagado más que yo por un jugador", avisaba el presidente madridista a la prensa días atrás. Su cabeza no está atormentada por los 94 millones de euros que pagará por Ronaldo. Su pensamiento está en la multiplicación de ingresos que le generará el luso.

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