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Kabul satisface a Occidente al retrasar elecciones

Reuters

Las autoridades electorales afganas acordaron el domingo postergar de mayo a septiembre los comicios parlamentarios, agradando de este modo a los países occidentales, que querían más tiempo para evitar una repetición del fraude generalizado que se produjo en las elecciones presidenciales del año pasado.

El anuncio elimina un punto de fricción entre el presidente Hamid Karzai y sus aliados occidentales, a pocos días de una conferencia en Londres en la que se pretende preparar el camino para que las tropas internacionales comiencen a retirarse.

Un borrador del acuerdo, al que tuvo acceso Reuters, establece una transición según la cual las tropas afganas se encargarían de la seguridad en algunas provincias a principios de 2011 y las internacionales desempeñarían un papel de apoyo.

Tras un difícil 2009, el octavo año de guerra y el más mortífero, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y otros dirigentes occidentales están ansiosos por reparar una relación cada vez más delicada con Karzai y reforzar su Gobierno para que pueda tomar el control del país.

El mes pasado, Obama prometió destinar 30.000 soldados más a Afganistán, pero también anunció que empezaría a retirar las tropas a mediados de 2011 tras formar a las fuerzas de seguridad y preparar a las instituciones gubernamentales afganas.

Al pedirle una valoración al borrador del comunicado para la conferencia de Londres, el ministro británico de Defensa, Bob Ainsworth, dijo que la transición será un proceso largo: "Podremos dejar partes de Afganistán mucho antes de que podamos dejar otras partes".

El comunicado también enfatiza los esfuerzos para persuadir a los combatientes talibanes para que dejen las armas, compromete a Afganistán a crear una organización para "tender una mano a los insurgentes", y establece que la comunidad internacional pagará por el programa de reinserción.

"Cuando la gente me dice: '¿Debería el Gobierno afgano hablar con los talibanes?' Tengo una respuesta muy simple: 'Sí, debería hacerlo'", declaró en la televisión de la BBC el ministro británico de Asuntos Exteriores, David Milliband.

"Es muy importante que el sistema político esté lo suficientemente abierto para incluir a aquellos insurgentes que estén dispuestos a trabajar en el marco de la Constitución afgana".

Los donantes internacionales se comprometerán a canalizar una mayor parte de la ayuda a través del Gobierno afgano, una medida que según Kabul mejoraría su capacidad de gestionar sus propios asuntos, tras años en los que los contratos han ido a agencias de desarrollo y empresas occidentales.

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La conferencia supondrá la primera aparición de Karzai en un país occidental tras su reelección, en la que su imagen salió muy perjudicada por las acusaciones de fraude, y ambas partes esperan que esa percepción mejore ante unos países que tienen en total 110.000 soldados desplegados en Afganistán.

La perspectiva de otros comicios fraudulentos puede ensombrecer el panorama. El Parlamento es la única institución afgana que no es designada por el presidente y un lugar en el que se hace una muestra poco habitual de oposición pacífica.

Desde las presidenciales, los diplomáticos estaban trabajando en intentar convencer a Karzai de que retrasara las legislativas. Uno de ellos, hablando a cambio de no ser identificado, calificó la medida como "una decisión pragmática y sensible que da tiempo a reformar las instituciones electorales clave para permitir unas elecciones parlamentarias más transparentes".

La nueva fecha, el 18 de septiembre, también supondrá que se celebren después de la tradicional temporada de combates del verano, lo que dará a la misión de la OTAN más tiempo para mejorar la seguridad en las zonas del sur, donde los talibanes evitaron que muchos votantes acudieran a las urnas en 2009.

La ONU está reteniendo decenas de millones de dólares destinados a la preparación de los comicios, pero según diplomáticos, no los liberará mientras no haya reformas.

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