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Krugman: "Si el BCE no baja los tipos, el euro puede colapsar"

El Premio Nobel Paul Krugman, en una entrevista con Público.es, apunta que la solución para evitar el colapso del euro pasa porque el BCE compre deuda pública de los países con problemas y que este jueves baje los tipos de i

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Paul Krugman (Albany, EEUU, 1953) es uno de los economistas más influyentes del mundo. Premio Nobel de Economía en 2008, mantiene una posición crítica sobre las medidas que se están abordando para hacer frente a la crisis económica. Así lo hace en su último libro, ¡Acabad ya con esta crisis! , que ha venido a presentar a España, en una conferencia en la Fundación Rafael del Pino. Krugman creen que el Estado del Bienestar es uno de los grandes valores de la economía europea, y piensa que las políticas neoliberales están en retroceso. En una entrevista con Público.es, el economista estadounidense cree que la solución ahora para evitar el colapso del euro pasa por la política monetaria, por que el BCE baje los tipos y compre deuda pública de los países con problemas.

Usted ha cifrado ahora todavía en un 40% las probabilidades de que el euro se rompa, cuando hasta hace poco su pronóstico era del 50%. ¿Qué debe pasar para que baje, por ejemplo, al 30%?

Básicamente, que el Banco Central Europeo (BCE) comience a comprar deuda soberana

¿Y espera algún mensaje en esa dirección en la reunión del BCE de este jueves?

No creo que este jueves el Consejo de Gobierno del BCE tome alguna decisión sobre esto. Pero sí estaré muy atento a la decisión que pueda tomar sobre los tipos de interés. Si no se rebaja el precio del dinero, la probabilidad de un colapso del euro crecerá notablemente.

¿Cuál es su valoración de los resultados de la pasada cumbre europea? Algunos analistas creen que existe bastante indefinición en los acuerdos sobre el apoyo a los países en dificultades, con la compra de deuda por los fondos de rescate o el apoyo directo a la banca.

Desde luego, decir indefinición es un eufemismo. Muchos hemos estado intentando interpretar las decisiones que se tomaron. A mí me costaron entenderlas, incluso leyéndolas en el inglés original del documento de conclusiones. No están nada claros los acuerdos de la cumbre.

El futbolista inglés Gary Lineker decía que el fútbol es un deporte en que once juegan contra once, y al final gana Alemania ¿No tiene la impresión de que en Europa va a acabar Merkel imponiendo su modelo?

Creo que es necesario que los alemanes entiendan que si perdemos nosotros, también pierden ellos; que los intereses de los españoles, por ejemplo, son también sus intereses. Los alemanes deben acabar comprendiendo que la filosofía de que ellos estén a un lado y el resto de los europeos a otro no funciona.

¿Cree que las políticas neoliberales están ganado terreno?

Pudo haber ocurrido. Pero actualmente hay un cierto movimiento en la dirección contraria. Ahí está la reciente victoria de François Hollande en Francia. También David Cameron está perdiendo terreno de forma muy rápida en el Reino Unido. En un primer momento, se podía haber pensado que las políticas neoliberales se estaban extendiendo; pero vemos que ahora no es el caso. Incluso cuando Rajoy gano las elecciones a Zapatero estábamos todos diciendo fuera 'vaya, aquí llegan los conservadores a España...'. Y ya estamos viendo como también Rajoy está perdiendo popularidad porque a la gente no terminan de gustarle estas políticas de corte liberal.

Usted ha escrito que el origen de la crisis actual está en las políticas de desregulación de los ochenta impulsadas por Reagan y Thatcher. Podría decirse que aquel fue el primer error que provocó la crisis. ¿Cuál fue el segundo error?

Creo que el segundo gran error fue la creación del euro, que, como se ha visto ahora, tal como se diseñó, tenía mucho peligro.

Entonces, ¿el euro debe seguir adelante?

En la medida de lo posible, debería salvarse. Fue un error en su momento; pero ahora el coste de la ruptura del euro sería terrible. Incluso más que desde el punto de vista económico, sobre todo por las consecuencias políticas que tendría. Hay que evitar que el euro colapse. Pero haciendo cambios en la estrategia económica que se está haciendo hasta ahora.

¿Y en ese euro debe seguir Grecia?

Me sorprendería mucho que fuera así. Grecia es un punto aparte, es una categoría distinta entre los miembros actuales de la moneda única. Yo creo en un euro con dieciséis miembros en un futuro, y no diecisiete, como hay ahora con Grecia.

Ya hace dos años escribió que España estaba en el epicentro de la crisis en Europa. ¿Por qué no se ha hecho nada en todo este tiempo?

España está en el centro de la crisis porque es una economía mucho más grande que Grecia, y demasiado grande para que caiga. España no ha cometido ningún pecado; no es como Grecia, que es responsable de su crisis. Más bien, España es una víctima. ¿Por qué no se ha hecho nada? Porque la gente cuenta historias que no se corresponden con la realidad, y no dan su brazo a torcer. Todavía hay muchas altos cargos y muchas autoridades en Alemania que siguen explicando y haciendo creer que España es igual que Grecia. Pero si los líderes europeos encuentran el camino para salvar a España, encontrarán también el camino para salvar al euro.

Usted dice que la crisis se debe resolver de un modo similar a cómo se salió de la Gran Depresión de 1929. ¿Son posibles las mismas recetas en una economía como la actual, más abierta y globalizada?

Las reglas económicas evolucionan mucho más lentamente de lo que la gente pueda imaginar. Hay una línea de pensamiento que sostiene que una manera de encontrar nuevas ideas es leer los antiguos manuales de economía. Y hace ochenta años, la economía estaba mucho más globalizada de lo que se piensa.

¿Y cuáles sería esas recetas?

En EEUU se necesita más gasto público, pero no para grandes infraestructuras. Es decir, más dinero para contratar a más profesores, o para arreglar los baches de las carreteras... cosas por el estilo, que ayudan a reactivar la economía. En Europa es más complica, sobre todo por el hecho de que no hay un solo gobierno sino vario. En este caso, lo que se puede hacer es actuar sobre la política monetaria.

Y ahí la clave es el BCE ¿no?

Eso es.

En esta visita suya a Madrid ¿cuántas veces le han recordado su vaticinio de que España va camino de un corralito?

Trescientas o cuatrocientas veces. Estoy sorprendido con la reacción que ha producido este tema. No es exactamente lo que dije. Lo que yo comenté es que existe una posibilidad de que el euro se colapse, si, por ejemplo, sale Grecia y luego no se toma ninguna medida. Y si se rompiera el euro, volvería la peseta, la gente correría en España a los bancos para sacar su dinero, y las autoridades acabarían decretando un corralito para evitar la fuga de depósitos. Eso fue lo único que dije.

¿Existe algún riesgo de que, cuando salgamos de la crisis, nos encontremos en Europa con un Estado del Bienestar devaluado, casi desmontado?

No lo creo. Desde luego, espero que no. Si se fija en los países que lo han hecho mejor durante la crisis, como Suecia, Dinamarca, Austria, incluso Alemania, tienen unos sistemas del Estado del Bienestar fuertes, muy desarrollados; Irlanda, sin embargo, tiene un Estado del Bienestar raquítico, y España tiene un Estado del Bienestar de nivel medio, y nos les está yendo bien en la crisis. No hay ninguna correlación entre la crisis y el nivel del Estado del Bienestar. No hay que buscar ahí argumentos para desmontarlo. Si se aplican las políticas adecuadas en Europa no tiene por qué desaparecer este nivel de protección social. Esperemos que no. Qué sería de Europa sin ese Estado del Bienestar.

¿Cuánto calcula que va a durar la crisis en España?

Incluso tomando las medidas adecuadas, probablemente los próximos tres o cuatro años serán todavía duros, con unos niveles de desempleo elevados. Ciertamente, la situación irá mejorando, pero lentamente; precisamente, porque hay una moneda única. Las cosas van a mejorar; aunque no será el próximo año, eso tiene que tenerlo claro la gente.

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