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El Lexus GX 460 es calificado como "un riesgo de seguridad" y Toyota suspende sus ventas

EFE

Por segunda vez en pocos meses, Toyota se vio forzada hoy a anunciar la insólita suspensión de las ventas en EE.UU. de uno de sus modelos después de que una revista detectara graves problemas de seguridad en el Lexus GX 460.

A finales de enero, Toyota anunció la suspensión temporal de las ventas y producción de ocho modelos (RAV4, Corolla, Matrix, Avalon, Camry, Highlander, Tundra y Sequoia) por tener defectos en el pedal del acelerador y mientras la empresa desarrollaba e instalaba una solución al problema.

La inusitada decisión excluía los vehículos fabricados por Lexus, la división de lujo de la empresa japonesa y que Toyota se ha esmerado en cuidar como uno de los patrones de calidad en el mundo del automóvil.

La publicación en la influyente revista Consumer Reports de un dañino informe sobre el todoterreno Lexus GX 460 2010 y el reconocimiento implícito de Toyota que el vehículo puede tener un problema con la suspensión temporal de las ventas ha causado una profunda mella en la imagen de Lexus.

El informe de Consumer Reports no deja lugar a la duda.

"Cuando Consumer Reports llevó al límite en una pista de pruebas, la trasera del GX que Consumer Reports compró se deslizó de forma casi completamente perpendicular antes de que el sistema de control electrónico de estabilidad pudiese recuperar el control", afirmó la revista a través de un comunicado.

La publicación añadió que cree que "en conducción, en circunstancias reales, esta situación podría producir el vuelco, que puede causar graves lesiones o la muerte" y recomendó a los consumidores que no compren el vehículo por ser un riesgo a la seguridad.

Horas después del anuncio de Consumer Reports, Toyota emitió un comunicado para anunciar la suspensión temporal de las ventas del vehículo y dijo: "nos tomamos muy seriamente la situación del GX 460 y estamos determinados a identificar y corregir el problema apuntado por Consumer Reports".

En la nota, el gerente general de Lexus, Mark Templin, reconoció de forma implícita que los técnicos de Consumer Reports parecen haber detectado un problema que pasó desapercibido en la compañía.

"Nuestros equipos de ingenieros están probando el GX utilizando los parámetros específicos de Consumer Reports para identificar cómo podemos mejorar aún más el rendimiento del GX", explicó Templin.

Los problemas del GX 460 se producen en un delicado momento para Toyota.

Hace poco más de una semana, las autoridades estadounidenses impusieron a Toyota la mayor multa en la historia del sector del automóvil, 16,3 millones de dólares, por los defectos en el pedal del acelerador de millones de vehículos.

Si la multa fue seria, el lenguaje utilizado por el secretario del Departamento de Transporte estadounidense, Ray LaHood, fue aún más grave al acusar a Toyota de ocultar durante meses el defecto sin preocuparse por la seguridad.

"Ahora tenemos las pruebas de que Toyota no cumplió con sus obligaciones. Lo que es peor, a sabiendas durante meses ocultaron a las autoridades de EE.UU. un peligroso defecto y no actuaron para proteger a millones de conductores y a sus familias", afirmó LaHood.

El mes de abril había empezado con buenas noticias para Toyota, tras meses de problemas, al anunciar que sus ventas en Estados Unidos durante marzo habían aumentado un 40,6 por ciento con respecto al mismo mes del 2009.

Si bien es cierto que el impulso en las ventas, tras dos meses de caídas a consecuencia de las llamadas a revisión, se produjo en gran medida gracias a los generosos incentivos puestos en marcha por Toyota, el aumento de la demanda dio un cierto respiro a los ejecutivos de la empresa.

Los problemas de estabilidad del GX 460 2010 pueden provocar una nueva pérdida de confianza en el fabricante en un segmento de vehículos de lujo especialmente rentable para la empresa y que puede dar al traste con años de trabajo para asegurarse un hueco entre los nombres más prestigiosos del sector.