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Los liberales sólo aceptarán una coalición con Merkel

El Partido Libre Democrático (FDP) quiere volver al poder, pero no a cualquier precio

GUILLEM SANS MORA

Después de 11 años en la oposición, el Partido Libre Democrático (FDP) quiere volver al poder, pero no a cualquier precio. Un congreso extraordinario aprobó ayer en Potsdam una declaración en la que el partido se compromete a hacer coalición exclusivamente con la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de la canciller Angela Merkel.

Descartada queda así, al menos sobre el papel, la posibilidad de pactar un tripartito con Los Verdes y el Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), opción denominada coalición semáforo (el color de los liberales es el amarillo). "Los programas del SPD y Los Verdes llevan a más cargas para los ciudadanos, así que no vamos a ayudarles a conseguir una mayoría", reza la declaración.

Las encuestas indican que el candidato socialdemócrata, Frank-Walter Steinmeier, sólo podría arrebatarle la Cancillería a Merkel como jefe de ese tripartito semáforo. Steinmeier no acaba de creerse que los liberales opten por seguir cuatro años más en la oposición si no sale una mayoría democristiana liberal de las elecciones del próximo domingo.

El FDP es un partido monotemático, cuyo programa se resume en "menos impuestos y menos burocracia". Aparte de su presidente, Guido Westerwelle, apenas cuenta con caras conocidas para el gran público. Figuras históricas como Ralf Dahrendorf o Hans-Dietrich Genscher, de reconocimiento internacional, ven hoy con cierto distanciamiento, incluso reparo, al FDP de Westerwelle, con su línea neoliberal y su cercanía a grupos de presión, desde la industria farmacéutica a fabricantes de armamento.

Las últimas encuestas señalan que el partido obtendrá entre un 13% y un 14% de los votos. Su popularidad en medio de la crisis se explica por la debilidad de la CDU. Muchos empresarios opinan que Merkel sólo atiende los problemas de grandes compañías y bancos.

 

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