Público
Público

La Liga defiende la criminalización de los inmigrantes

"Los emigrantes italianos trabajaban, no mataban gente", señala Bossi

PÚBLICO

El discurso xenófobo de la Liga Norte, el socio de Gobierno de Silvio Berlusconi, volvió a copar este domingo los medios de comunicación italianos. Su líder, Umberto Bossi, despreció las comparaciones entre los emigrantes italianos de los años de posguerra y los inmigrantes que actualmente residen en Italia, realizadas por el presidente de la República italiana, Giorgio Napolitano, la oposición e incluso diputados de la coalición gobernante que se oponen a la nueva ley de seguridad.

Los emigrantes italianos que se vieron forzados a abandonar el país "iban a trabajar y no a matar a la gente", dijo Bossi, defendiendo que la inmigración ilegal sea considerada un delito en Italia.

Igual que muchos de los inmigrantes que en los últimos años han llegado al país alpino, los italianos que desembarcaron a principios del siglo XX en Estados Unidos a o que se instalaron en Alemania y Francia en los años cincuenta y sesenta no tenían papeles.

Sin embargo, Italia empezó el sábado a detener a aquellos extranjeros que no tienen sus papeles en regla. En el primer día de entrada en vigor de la ley, la Policía arrestó a ocho personas, en su mayoría marroquíes, y anunció que entre hoy y mañana se procesará su orden de expulsión inmediata del país.

La deportación sólo puede realizarse si los inmigrantes son identificados. En caso contrario, éstos serán trasladado a un Centro de Identificación y Expulsión, donde podrán permanecer confinados durante seis meses.

Pese a todo, la ley incluye una excepción notable: los cuidadores y el personal doméstico, de los que dependen decenas de miles de familias italianas. Los inmigrantes incluidos en esta categoría, cerca de 300.000, tendrán de plazo hasta el 30 de septiembre para regularizar su situación.

Más noticias de Política y Sociedad