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Sí limitar los 400 euros, pero no tocar el cheque bebé

Los encuestados proponen congelar el sueldo de los funcionarios y la plazas en la Administración, pero defienden el mantenimiento de las ayudas públicas

FERNANDO VICENTE

Rodríguez Zapatero repite últimamente que las cosas se ven de una manera desde su despacho de presidente del Gobierno y de otra muy distinta desde cualquier otra parte. Un comentario que refleja su frustración ante las contradicciones sobre las medidas económicas que necesita el país. Una realidad que queda patente en las respuestas a las preguntas del Publiscopio realizadas entre los pasados días 22 y 24 de junio.

En términos generales, los españoles opinan que, ante la crisis, el Gobierno debería disminuir el gasto y las inversiones públicas (44,7%), así como bajar los impuestos (62,6%). Pero a la hora de abordar los recortes, surgen las contradicciones.

Así, los españoles, independientemente de su adscripción política, edad o escala social, parecen aceptar la idea de que se reduzcan los beneficios fiscales a las rentas más altas en el caso de la deducción de 400 euros en el IRPF. En cambio, rechazan ese mismo principio en el caso del cheque bebé: la ayuda de 2.500 euros por hijo, para la mayoría de los españoles, debe permanecer intocable sean cuales sean los ingresos del que se convierte en padre.

Concretamente, a la pregunta de si "eliminar la deducción de 400 euros en el IRPF, salvo para las rentas más bajas", debería ser una de las "medidas que debería tomar el Gobierno para recortar el gasto público", una clara mayoría, el 47,8%, responde que sí. Sólo hay una excepción, los más jóvenes, entre 18 y 29 años, donde el 43% piensa que no se debe eliminar la deducción de 400 euros.

En cambio, no hay excepciones en el caso de la posible supresión del cheque bebé. Frente al 34,6% de los españoles que responde que sí habría que eliminarlo, un 55,8% dice que no hay que suprimir la ayuda de 2.500 euros por hijo.

La opinión de los españoles es igual de mayoritaria cuando se les pregunta si entre las políticas de recorte del gasto público deben incluirse las inversiones en obras públicas: el 57,3% dice que no. Curiosamente, igual que con el cheque bebé, la defensa de la inversión pública supera el 50% en casi todos los casos, salvo entre los votantes del PP (45%) y los mayores de 60 años (46%).

También es ampliamente mayoritaria la opinión entre los españoles de centrar en los funcionarios buena parte del recorte del gasto público: el 50,1% es partidario no crear nuevas plazas en la Administración, y el 57,7% cree que se debe congelar el sueldo de los funcionarios.

Pero al margen de los recortes, los ciudadanos quieren que se mantengan la mayor parte de las ayudas públicas para hacer frente a la crisis: un 88% piensa que el Gobierno debe subvencionar el crédito a las pequeñas empresas; un 78,7%, que debe dar ayudas a las familias que ni pueden pagar sus hipotecas; un 74,8%, que se deben prolongar las ayudas a los parados; un 59,3%, que debe financiar nuevas obras públicas de los ayuntamientos; y un 55,1%, que debe aumentar la financiación de las comunidades autónomas.

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