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Los manifestantes desafían al Gobierno tras invadir el corazón de Bangkok

EFE

Cerca de 30.000 manifestantes del frente político de los llamados "camisas rojas" ocuparon hoy el corazón de la capital de Tailandia tras desafiar, por segundo día consecutivo, el aviso del gobierno de que han traspasado el límite tolerado.

Los partidarios del Frente Unido para la Democracia y contra la Dictadura, la plataforma creada por políticos afines al ex primer ministro depuesto Thaksin Shinawatra, pretenden mediante esta acción obligar al gobierno a disolver el Parlamento y convocar elecciones anticipadas.

Las autoridades de Bangkok y jefes de la Policía tienen previsto hoy domingo reunirse con los líderes de los "camisas rojas" para pedirles que insten a sus correligionarios a retirarse del principal distrito comercial de la metrópolis tailandesa.

Decenas de comercios, grandes centros comerciales y restaurantes, cerraron ayer sábado sus puertas al público por temor a que la ocupación de la zona por parte de los manifestantes desembocase en disturbios, mientras que los hoteles extremaron las medidas de seguridad y recomendaron prudencia a sus huéspedes.

El Centro para la Administración de la Paz y el Orden, organismo especial creado por el gobierno para supervisar la seguridad durante la campaña de protestas que comenzó el pasado 14 de marzo, ha advertido a los manifestantes de que la ocupación del corazón de la capital transgrede la Ley de Seguridad Interna declarada el pasado mes, y que autoriza la intervención del Ejército.

En un mensaje difundido por la televisión estatal, el ministro adjunto a la jefatura del Ejecutivo, Sathit Wongnongtoey, indicó que la acción de los "camisas rojas" "ha dejado de ser legal puesto que se lleva a cabo en una área comercial y por tanto causa cuantiosas perdidas económicas y daña a la sociedad".

La ocupación del corazón de Bangkok irritó al primer ministro, Abhisit Vejjajiva, quien a su llegada ayer a la localidad de Hua Hin, a unos 100 kilómetros al sur de la capital para presidir la primera Cumbre del Mekong, advirtió al Frente de que había traspasado la línea de la tolerancia.

El Ministerio de Finanzas estimó en 10.000 millones de bats (unos 312,5 millones de dólares), las perdidas que ocasionará la ocupación de esa zona de Bangkok, si ésta dura una semana

El gobierno de Vejjajiva desplegó en Bangkok a unos 50.000 efectivos de las fuerzas de seguridad durante la nueva jornada de protestas, secundadas mayoritariamente por tailandeses procedentes de medio rural.

Desde que el Frente reanudó las protestas el pasado 14 de marzo, los "camisas rojas" se han manifestado de forma pacífica, aunque en ataques relacionados con el enfrentamiento político, al menos quince personas han resultado heridas por la explosión de granadas arrojadas contra edificios públicos, sucursales bancarias y acuartelamientos militares de Bangkok.

En la capital tailandesa, donde desde hace décadas es popular esa frase que dice "al gobierno lo elige el campo y Bangkok lo quita", hay también tailandeses que sienten antipatía hacia los "camisas rojas".

El Frente considera ilegítimo el gobierno de coalición capitaneado por el Partido Demócrata, por no haber sido elegido en las urnas sino mediante pactos parlamentarios, tras la disolución del anterior Ejecutivo en diciembre de 2008 por fraude electoral

Esta semana y tras dos encuentros para negociar, los cabecillas de los "camisas rojas" rechazaron la oferta del primer ministro de disolver el Parlamento y celebrar elecciones legislativas a finales de 2010.

Tailandia atraviesa una profunda crisis política fruto de la pugna entre los partidarios y detractores de Shinawatra, desde que fue depuesto en 2006 mediante una asonada incruenta.

El millonario ex mandatario, actualmente en el exilio, fue condenado en rebeldía a dos años de cárcel por un caso de corrupción en 2008.