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Los manifestantes tailandeses comienzan a retirarse de Bangkok

Ante el avance de las tropas del Ejército decidieron no continuar para protejer a los activistas

EFE

Los manifestantes antigubernamentales de Tailandia comenzaron este martes a abandonar los aledaños de la sede del Gobierno, después de que sus cabecillas instaran a acabar con su movilización para exigir la caída del Ejecutivo.

Los manifestantes iniciaron su salida después de que los líderes de las protestas mantuvieran una reunión con el jefe de la Policía Nacional, general Phatcharawat Wongsuwan, en una de las calles adyacentes al palacio gubernamental, según pudo presenciar el corresponsal de Efe en el lugar de los hechos.

Ante el avance de las tropas para dispersarles de la sede del Gobierno en Bangkok, los dirigentes del Frente Frente Unido para la Democracia y contra la Dictadura, formado por seguidores del depuesto ex primer ministro Thaksin Shinawatra, decidieron esta mañana abandonar el lugar para no poner en peligro la seguridad de los activistas.

Según muchos testigos, muchos de los manifestantes abandonaron el centro de Bangkok en autocares fletados por el Frente, dado que la mayoría procede de provincias del norte del país, el feudo político de Shinawatra.


Previamente, los soldados comenzaron a avanzar hacia los manifestantes, horas después de que los choques entre ambos bandos dejaran al menos dos muertos y 103 heridos.

Fuerzas combinadas del Ejército y la Policía traspasaron el perímetro de seguridad situado alrededor de los 6.000 activistas y lanzaron los primeros disparos al aire.

Hasta el último instante, los manifestantes estaban esperándoles detrás de barricadas formadas con árboles arrancados y automóviles y neumáticos incendiados, y estuvieron acumulando cócteles Molotov, piedras y ladrillos para enfrentarse a los carros blindados, según testigos.

Durante la jornada, las tropas abrieron fuego en varias ocasiones para disolver a los grupos de "camisas rojas" repartidos por todo el casco viejo de Bangkok, en cumplimiento del estado de excepción  que rige desde el domingo en la zona metropolitana y cinco provincias de los alrededores.

El primer ministro tailandés, Abhisit Vejjajiva, declaró de madrugada que la situación está casi bajo control y reiteró su llamamiento para que la población coopere en el restablecimiento del orden.

Los soldados salieron a la calle el domingo en Bangkok, día después de que las protestas obligaran a cancelar una cumbre de líderes asiáticos en Pattaya. Tailandia vive desde hace tres años una profunda crisis política motivada por la pugna entre partidarios y detractores de Shinawatra, derrocado por un golpe de Estado en 2006.

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