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Marruecos lleva a la cumbre con la Unión Europea su ambición de un acuerdo más amplio

EFE

Marruecos tiene la intención de profundizar en su relación con la Unión Europea gracias a un nuevo acuerdo que vaya "más allá de la asociación pero menos que la adhesión" y que suponga principalmente su entrada en el Espacio Económico Europeo.

La delegación marroquí que participa en la primera cumbre con la UE que se celebra a partir de este sábado en Granada lleva ese deseo de avanzar a partir del estatuto avanzado de asociación que los Veintisiete le concedieron en octubre de 2008.

El secretario general de Asuntos Exteriores y principal arquitecto por parte marroquí de los acuerdos con Bruselas, Yusef Amrani, explicó en una entrevista con Efe que en estos momentos su país "está buscando una relación aún más amplia" que se refleje en el nuevo plan de acción Marruecos-UE que sustituirá al actual, que expira en julio de este año.

Para Amrani, esto requerirá una "nueva etapa contractual", basada en la concertación política, una mayor participación en el mercado europeo y, finalmente, el acceso marroquí al Espacio Económico Europeo.

"Marruecos también puede ambicionar obtener instrumentos financieros similares a los fondos de cohesión y estructurales, que eran sólo para países en adhesión o preadhesión", agregó.

La cumbre ocupa estos días grandes titulares en la prensa marroquí acerca de las aspiraciones de este país en su relación con Europa y tampoco se olvidan de mencionar el rechazo que suscita en España el acuerdo para el libre intercambio de productos agrícolas.

Amrani relativiza la importancia del acuerdo agrícola, alcanzado en diciembre del año pasado y que todavía tiene que ser ratificado por las partes: "No es la cantidad de tomate que vamos a exportar lo que más nos interesa, sino una relación fuerte para asentar las bases de una zona de libre comercio".

El jefe de la delegación de la UE en Rabat, Eneko Landáburu, señaló en un encuentro con la prensa española que la concesión del estatuto avanzado supuso, ante todo, el "reconocimiento de los progresos de Marruecos por acercarse a nuestros valores, en primer lugar económicos".

Para impulsar esa convergencia, Marruecos será el mayor beneficiario de los fondos de la Política europea de vecindad y recibirá más de 580 millones de euros en el periodo 2011-2013.

Sin embargo, Landáburu destacó que es tarea marroquí dotar de contenido a este estatuto avanzado, que definió como un acuerdo "supervitaminado, pero que no tiene una realidad jurídica o legal".

El representante comunitario recordó la dificultad que supondrá para Marruecos asumir parte del acervo comunitario, por lo que "hoy en día no está en la agenda ir a otro marco jurídico".

"Acercar este país al funcionamiento del mercado europeo es el gran pilar del estatuto avanzado, pero todavía va a costar mucho tiempo", agregó.

El primer ministro marroquí, Abás El Fasi, encabezará la delegación de su país en la cumbre, al frente de los titulares de Exteriores, Interior, Economía, Industria, Agricultura, Educación y Comercio Exterior.

En la agenda de la cita, además de la relación bilateral, se abordarán otros asuntos como el Sahara Occidental, la situación en Oriente Medio o la creciente amenaza terrorista en el Sahel, con las acciones de Al Qaeda en el Magreb Islámico.

Landáburu recordó que Marruecos es fundamental para Europa en términos geoestratégicos, pues las principales amenazas para la seguridad de la ciudadanía europea pueden venir del sur del Mediterráneo, por lo que "si este país consigue su proyecto de modernización, será un elemento de referencia para el Magreb".

Amrani coincide con esta opinión: "Todo lo que pueda ayudar a crear empleo, a promover crecimiento y a crear oportunidades facilita la estabilidad y la lucha contra los extremismos".

Una de las cuestiones espinosas que se abordarán en la cumbre se refiere a los derechos humanos, después de que varios partidos pidiesen tanto en el Parlamento Europeo como en el español la cancelación de la cumbre por la situación de los activistas saharauis, más aún tras el caso de Aminatu Haidar.

Sin embargo, para Amrani, "Marruecos es el único país del sur del Mediterráneo que puede compartir una discusión con Europa sobre derechos humanos sin complejos".

El secretario general de Exteriores asegura que "no somos perfectos, nadie es perfecto, pero en Marruecos hay una ambición de apertura y la prensa critica lo que se hace mal".

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