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La mayoría del PP apuesta a que Gallardón seguirá como alcalde

Mariano Rajoy quiere que repita como candidato y él aún no le ha respondido

MARÍA JESÚS GÜEMES

Aseguró que estaría dos mandatos al frente del Ayuntamiento de Madrid y puede que incumpla su palabra. Mariano Rajoy quiere que Alberto Ruiz-Gallardón vuelva a repetir como alcalde y él se lo está pensando. Pero tanto sus concejales como varios dirigentes del PP apuestan a que seguirá al frente del cargo.

La mayoría cree inevitable que repita como candidato a regidor por dos razones. Primero, porque si el líder del PP se lo pide, y más en público como ya ha hecho, es difícil que Gallardón se resista. Quienes conocen a Gallardón aseguran que no le va a decir que no al presidente nacional y que se verá obligado a aceptar por compromiso con el partido. Y segundo porque, como dicen algunos de sus compañeros de filas, "ya no tiene a dónde ir". Consideran que sus posibilidades sucesorias se han desvanecido con un Rajoy ratificado en el liderazgo tras ganar las elecciones gallegas y europeas.

Precisamente, el líder del PP quiere tenerlo todo atado cuanto antes. Rajoy anunció hace unos días que en septiembre habrá una reunión con los presidentes regionales y provinciales para empezar a preparar los comicios de 2011. Para otoño quiere tener sobre la mesa los nombres de todos los futuros candidatos para las municipales y autonómicas. Curiosamente, el 2 de octubre se conocerá si Madrid se convierte o no en sede de los Juegos Olímpicos de 2016. Esta es la fecha que Gallardón se marcó en el calendario para hablar sobre su futuro político.

Pero Rajoy va adelantando acontecimientos. En una entrevista en El Mundo, el jefe de la oposición señaló que Gallardón le parecía "un extraordinario alcalde" y que le "gustaría que fuera candidato en 2011". Lanzó el guante. Y ahora le toca recogerlo al alcalde.

A pesar de la presión, Gallardón, centrado en vender la candidatura madrileña, no se ha pronunciado aún. "Me veo ahora como la persona que está identificando los sueños de todos los madrileños y todos los españoles para conseguir las Olimpiadas", dijo evasivo el miércoles desde Lausana. Hay quien espera que hoy, en el debate sobre el estado de la ciudad, diga algo.

Entre su equipo municipal, más de uno se quedó "impactado" al conocer el plan de Rajoy. También se comenta que en el núcleo duro del alcalde no sentó muy bien porque daban por hecho su salida hacia otro destino. Pero ya no es esa la cuestión. Lo que ahora todo el mundo se pregunta es qué pedirá Gallardón a cambio del "sacrificio".

Son muchos los que coinciden en que el regidor debería garantizarse un puesto en las listas de cara a las generales de 2012. Nadie olvida lo que sucedió en 2008, cuando Esperanza Aguirre amenazó con dimitir como presidenta de la Comunidad de Madrid si el alcalde madrileño terminaba en el Congreso.

Para evitar esa situación, los suyos creen que ahora debería cerrarlo. Piensan que Rajoy, tras decir que veía a Gallardón "a su lado", le habrá prometido un puesto en un hipotético Consejo de Ministros. Pero le piden que no se conforme con ello, porque nadie le asegura que el PP gana las generales. Creen que no se debe dar por satisfecho con promesas y le recomiendan que, por su propio interés, trate de meter la cabeza en el Parlamento nacional. Así, en caso de derrota, siempre podría auparse a la presidencia del partido ante la previsible retirada de Rajoy.

Según los colaboradores del líder del PP, Rajoy quiere ganar "a toda costa Madrid" por lo que, a pesar de que se había hablado de Pío García Escudero o Ana Mato como posibles recambios, nadie prevé sorpresas. Esos mismos colaboradores descartan que el presidente del PP vaya a empeñar su palabra con Gallardón. Rajoy rehúye los problemas y sabe que con una promesa en firme al alcalde tiene a Aguirre nuevamente en guerra.

En ambos lados aseguran que la relación entre Rajoy y el alcalde es "buena". Pero en el PP algunos sospechan que el presidente nacional quiere quitarse a Gallardón de en medio. Eliminar a la única persona que ahora, con Francisco Camps y Esperanza Aguirre tocados por el caso Gürtel, podría hacerle sombra en su camino hacia la Moncloa.

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