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Mendilibar recurre al producto nacional para "clonar" la temporada del ascenso

EFE

El Valladolid transita por la primera división sólo con jugadores nacionales en las alineaciones de los dos últimos meses y con el mismo "traje" de segunda, incluso está clonando la pasada temporada, con un protagonista, Joseba Llorente, e idénticos picos y valles; "pleno" en enero y una secuencia de derrotas entre septiembre y octubre.

Y es que desde el 11 de noviembre no aparece un jugador extranjero, ni siquiera comunitario, en las alineaciones titulares del Real Valladolid. Fue el centrocampista camerunés Daniel Armand Nong Kome, ante el Levante en Zorrilla (1-0).

Sólo Angel Manuel Vivar Dorado, en este momento, y Jonathan Sesma, hace unas semanas, cambian "la foto" del equipo que subía a primera división tras completar la mejor temporada de su historia. Y como paradoja, hay que constatar que a Zorrilla no están llegando refuerzos, todo lo contrario.

El paraguayo Diego Figueredo, el uruguayo Fabián Estoyanoff y los jugadores de la cantera Alvaro Antón y Kike se han ido durante los últimos diez días y han dejado a la plantilla con "los justos".

No obstante, el bloque de José Luis Mendilibar va camino de convertirse en el equipo revelación de esta temporada. Ayer incluso, se permitió el lujo de elaborar el gol más rápido de la liga, obra de Joseba Llorente, que ha sumando seis tantos en una semana (entre liga y copa) y que ayer necesitó poco más de siete segundos para poner en pie Zorrilla.

El hecho de que el estadio registre las mejores entradas de los últimos años no es casualidad. El equipo está enganchando a la gente y esa comunión va mucho más allá... Una mañana de octubre, tras un largo mes de derrotas, aparecían media docena de pancartas de apoyo a la plantilla en los campos Anexos al estadio Zorrilla.

La cosa ya es seria. El Real Valladolid lleva desde el 21 de octubre sin perder en casa y desde el 9 de diciembre sin caer en un partido oficial. Todos estos factores demuestran que la diferencia entre la segunda y la primera división no es tanta, razón de más cuando el Almería o el Murcia también han mostrado una cara competitiva ante equipos de enjundia en la máxima categoría.

En el caso del Real Valladolid, afrontó su regreso a primera con un bloque similar al que le dio el ascenso el pasado mes de abril y el mismo entrenador, José Luis Mendilibar.

Se da la circunstancia de que el entrenador y el club sellaron la renovación del técnico vizcaíno por una temporada más en medio de la crisis de resultados del pasado mes de octubre. Era el mundo al revés, con un equipo en puestos de descenso (penúltimo) y tras cuatro derrotas consecutivas. Sin embargo, la renovación del entrenador ha tenido resultados balsámicos.

Con la perspectiva del tiempo, aquello, que entonces parecía un órdago, una especie de huida hacia adelante, aparece ahora como una decisión sabia, con los matices propios de ir "contracorriente".

Y es que, al contrario de lo que sucedió en Bilbao, donde Mendilibar fue destituido hace dos temporadas, la confianza en Valladolid sobre el entrenador vizcaíno propició que se firmara su renovación hasta 2009, justo cuando aparecían las primeras dudas, y muy serias, sobre el rendimiento del equipo en primera.

Si la bonhomía es la sensatez unida a la bondad, Carlos Suárez, presidente del Real Valladolid, aparece ahora como un gestor bondadoso y sensato al renovar a José Luis Mendilibar en aquellas circunstancias.

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