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Merkel acepta el rescate directo de la banca española

Van Rompuy asegura que el acuerdo de madrugada de la Eurozona “romperá el círculo vicioso” entre los gobiernos y los bancosAlemania cedió después de que

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El órdago le salió bien a Mariano Rajoy: los países de la eurozona aceptan finalmente la recapitalización directa de la banca española e italiana. El acuerdo fue anunciado a las 5:00 horas de la madrugada después de 13 horas de intensa negociación en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de Bruselas. Tras una noche maratoniana, Alemania dio su brazo a torcer pero a cambio exigió la creación de un supervisor bancario europeo único, una función que podría llevar a cabo el Banco Central Europeo, convirtiéndose en el gendarme de las entidades bancarias de todos los países.

España e Italia bloquearon la cumbre y vetaron el plan de crecimiento de 120.000 millones de euros si no se abordaba con urgencia el problema de la deuda. El presidente socialista francés, François Hollande, tuvo mucha influencia para desbloquear la situación y sumó el peso de Francia a las presiones de España e Italia, que se habían negado a firmar el pacto sobre el crecimiento hasta que se encontrara una solución para su falta de financiación. 'He venido para encontrar soluciones rápidas para los países que afrontan presiones de los mercados a pesar de que han hecho esfuerzos enormes para equilibrar sus presupuestos', había subrayado Hollande al principio de la cumbre.

La canciller alemana, Angela Merkel, acabó accediendo al rescate directo de la banca. De esta forma Rajoy logra lo que quería: desvincular el riesgo bancario del riesgo soberano. Es decir, recapitalizar a las entidades financieras ya no contabilizará como deuda pública de los respectivos estados, aliviando así la presión de los mercados sobre sus primas de riesgo. El presidente de la Unión Europea, Herman Van Rompuy, aseguró que el acuerdo 'romperá el círculo vicioso' entre los gobiernos y los bancos. Lo que el premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz denominó 'economía vudú': que el Estado preste dinero para rescatar a los bancos y así estos últimos compren deuda pública para rescatar al Estado.

Además, los fondos de rescate que canalizarán la recapitalización de los bancos españoles —el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) y su sucesor, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE)— perderán el carácter de acreedor preferente a la hora de reclamar sus deudas. A los inversores les espantaba esta circunstancia: temían quedar relegados en caso de impago y eso incrementaba el riesgo de los bonos españoles.

De esta forma Rajoy logra lo que quería: desvincular el riesgo bancario del riesgo soberano

El presidente de la Comisión Europea, Durao Barroso, advirtió de que la recapitalización de la banca se realizará 'bajo condiciones muy estrictas'. Barroso considera el acuerdo 'uno de los puntos principales en términos de confianza de los mercados en esta operación'. El acuerdo entrará en vigor desde el 9 de julio, pero el dinero puede no estar disponible hasta final de año. Además, Merkel se ha asegurado de que Bruselas tenga un mayor control sobre las finanzas de los países de la Eurozona.

Esas condiciones se recogerán previsiblemente en el documento final de la cumbre. Además del aumento del IVA y de la eliminación de la deducción de la vivienda, habrá más coniciones abuen seguro.

Antes del encuentro, el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, se había mostrado confiado de que en la cumbre de dos días en Bruselas se tomara 'alguna decisión' para solventar el problema.

'En estos momentos el precio del crédito a España es evidentemente muy caro y yo creo que la Unión Europea y la Unión Económica y Monetaria tienen que ser conscientes de que esto es así, y de que alguna decisión habrá que adoptar', dijo Rajoy a su llegada a un encuentro previo del Partido Popular Europeo.

Cualquier otra medida 'no sirve para nada si no nos podemos financiar', advirtió el jefe del Ejecutivo español. Rajoy alertó a su llegada a Bruselas: 'España está pagando unos precios demasiado elevados y hay muchas instituciones públicas españolas que ni siquiera pueden financiarse'.