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"Mi padre puso en evidencia el racismo medioambiental"

Ken Saro-Wiwa Junior. Hijo del activista asesinado

I.C.

El hijo del escritor y activista ogoni Ken Saro-Wiwa lleva el nombre de su padre y ha esperado 14 años para ver juzgada a Shell. Saro-Wiwa Junior respondió a las preguntas de Público desde Nigeria.

¿Cuál son sus sentimientos ante el inminente comienzo del juicio contra Shell por complicidad en la ejecución de su padre y sus compañeros?

Mi padre siempre dijo que Shell acabaría en los tribunales. Este juicio nos aporta cierto alivio ya que, finalmente, después de 12 años, las emociones y el trauma que hemos vivido diariamente pueden llegar a su fin.

¿Cuántos años tenía cuando ejecutaron a su padre?

Tenía 26 años. Hice campaña por su liberación.

¿Necesita justicia para poder pasar página?

Cuando tu padre es ejecutado por un crimen que no cometió, eso te marca para toda la vida. Desde aquel día, ha habido en mí una lucha, por un lado por perdonar y por otro por luchar por limpiar su nombre, por que se haga justicia, por recuperar su cuerpo. Hay una verdadera tensión en tu vida entre moverte hacia adelante y mirar al pasado. De algún modo, estás atascado en ese punto intermedio. Esta es una oportunidad para salir de ahí.

¿Cuándo lograron recuperar su cuerpo?

Hace sólo tres años que lo recuperamos y pudimos darle un entierro digno.

¿Usted está convencido de la complicidad de Shell?

Shell le dijo a mi tío Owen que vería qué podía hacer para salvar a mi padre si cesaban las protestas. Yo sé el tipo de poder que tenía Shell en Nigeria en aquella época.

¿Qué tipo de campaña llevaba a cabo su padre?

Mi padre lideraba una campaña para sensibilizar a la opinión pública del daño que la producción petrolera estaba haciendo a las comunidades. Y puso en evidencia el doble rasero de la compañía Shell, una empresa con un historial ejemplar en los países occidentales en cuanto al cuidado del medio ambiente, que llevaba a cabo sus estudios de impacto ambiental, etcétera, pero que no actuaba igual en sus operaciones en Nigeria. Acusó a Shell de practicar un racismo medioambiental. La compañía comenzó a controlar sus movimientos y hay un vínculo directo entre el inicio de ese seguimiento y las acciones de intimidación por parte del Ejército. El jefe de Seguridad Interna que enviaron aquí para aterrorizar a los ogoni iba jactándose abiertamente de que Shell proveía con logística a sus tropas para que llevaran a cabo las violaciones contra los derechos humanos de los ogonis y otras comunidades, matando y violando a mujeres.

La empresa niega las acusaciones y dice que pidió clemencia al dictador Abacha.

La empresa ha mentido en sus informes de impacto ecológico. No puedes fiarte de lo que dice. Sabemos que soldados actuando bajo sus instrucciones cometieron asesinatos y violaciones de derechos humanos y la empresa debe responder de sus acciones.

¿Qué sentencia espera?

Es un juicio civil con jurado. Veremos. Pero para mí lo importante es que respondan de sus actos en un tribunal de justicia.

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