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Millet pone en jaque las cuentas de los partidos

El corrupto ex presidente del Orfeó cuidaba con celo y en persona sus tratos con las formaciones

FERRAN CASAS

El sumario del caso Millet pasa, por ahora, de puntillas sobre la financiación de los partidos. Sólo incorpora un escrito anónimo que asegura que se pagaron campañas con dinero del Palau. Pero la relación del ex presidente de la fundación Orfeó Català-Palau de la Música con partidos y poderes fácticos catalanes explica la impunidad con la que, hasta julio, se apropió de cantidades, que superan los 12 millones de euros, de una de las instituciones más emblemáticas (y subvencionadas) del país. El caso Millet ha abierto una vía de agua en algunas formaciones y el fuego de mortero CiU-PSC está lejos de amainar, pese a la petición de cese de hostilidades que, sin éxito, lanzó Artur Mas.

La federación es, por ahora, la más afectada por casos de financiación irregular en los que estaría implicado Millet. A los 72.000 euros que Àngel Colom, responsable de Inmigración de CDC, admitió haber recibido (Millet contabilizó 150.000) para liquidar deudas de su anterior aventura, el Partit per la Independència, se le suman 630.000 en 10 años para la fundación Trias Fargas, la de CDC, que no se quieren justificar. Convergència contraataca con convenios entre Caixa Catalunya y el PSC, que la formación de José Montilla sí ha publicitado.

Millet era muy cuidadoso en su relación con los partidos, como admiten dirigentes que le trataron. A unos los invitaba al Palau para disuadirlos de la necesidad de que, sin preguntar, le apoyaran y a otros, como a Mas, los cortejaba con citas veraniegas en Menorca.

Sus ayudas a Colom y a la fundación de CDC parecen sólo la punta del iceberg

Su estrategia funcionó gracias a las relaciones personales y al prestigio de la institución. Así, por ejemplo, desde 1990 se han destinado al Palau 26 millones de euros del Estado.

Arrimarse al poder era una de sus especialidades. Su estirpe catalanista no le impidió abrazar al PP. Todo empezó con una visita de José María Aznar en 2000. El flechazo llegaría a final de 2002. "Fue un profesional", recuerda un ex dirigente del PP que engrasó la relación. El agasajo le reportó, 15 días después, tres millones extra para la ampliación que empezó en 2000. En correspondencia, Millet aceptó engrosar el patronato de la FAES catalana.

Cada año, en el trámite del Presupuesto en las Cortes, el Palau (y por tanto Millet) sacaba tajada. De hecho, una de las motivaciones que CDC admite en el entonces presidente del Palau para ayudarles es la de agradecer el apoyo que CiU les prestaba desde instituciones y desde los parlamentos.

Entre otras, para el de 2006 CiU arrancó una enmienda de 400.000 euros en el Congreso y otra de tres millones en el Senado. En la Cámara baja, en 2008, ICV logró dos millones y, en 2009, PSC, ERC e ICV vieron aprobada otra por 1,25 millones. CiU intentó 1,1 millones más. En el Senado, tanto el tripartito como la federación buscaron asegurar cuatro millones más para el Palau.

Todos presionaban cada año en Madrid para conseguir más dinero para el Palau

Pero, ¿tenía margen Millet para agradecer favores? Sí, porque el control de los patronos del Palau era nulo y convenios como el de la Trias Fargas la junta ni los conoció. Él y Jordi Montull hacían y deshacían "gracias a los buenos balances y a lo que lucía el Palau en lo artístico y patrimonial", reconoce un miembro del patronato.

El Palau una joya del modernismo es escenario idóneo para actos políticos. En los últimos años, ERC ha cerrado allí su campaña de las catalanas, ha acogido homenajes a comunistas como Gregorio López Raimundo y presentaciones de libros de Pasqual Maragall y Jordi Pujol. Fuentes de la institución admiten que Millet tenía "todo el margen para fijar tarifas a su conveniencia".

Las dificultades de financiación de los partidos, las irregularidades y los métodos dudosos, como los donativos anónimos, vuelven a quedar en evidencia y a dar que hablar. Esta vez, a costa del Palau y gracias a su corrupto ex presidente.

Hoy declaran en el Juzgado de Instrucción 30 de Barcelona los imputados Millet y Montull, su mano derecha.

Después de dilatar su citación para completar la investigación, el juez Pau Solaz estudiará, tras oírlos, medidas cautelares. Fuentes judiciales dan por hecho que el fiscal pedirá prisión preventiva.

No ha sido aún citada Gemma Montull cerebro financiero que intentó llevarse en un pen drive información incriminatoria para los estafadores confesos Millet y Montull ni los tesoreros Enric Álvarez y Pau Vila.

Tanto la Generalitat de Catalunya, a la que no se le ha permitido personarse, como la Diputación de Barcelona pretenden ejercer ahora la acusación popular.

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