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La mitad de los hombres se siente peor tras extracción próstata

Reuters

Por Kerry Grens

Un nuevo estudio demuestraque la mitad de los hombres se sienten peor después de laextirpación de la glándula prostática por cáncer, aunque trescuartos volvería a optar por la cirugía en las mismascircunstancias.

La operación, llamada prostatectomía, se le realizaanualmente a decenas de miles de hombres y muchos sufrenconsecuencias de largo plazo en la calidad de vida, enespecial, en la función sexual.

En el estudio, publicado en Journal of Urology, los autoresentrevistaron a 236 hombres al año de la cirugía: tres de cadacuatro habían recuperado el bienestar físico y mental, sin másproblemas de incontinencia que antes de la operación. Pero sólouno de cada cuatro había recuperado la capacidad de tenerrelaciones sexuales con penetración.

El equipo del doctor Adrian Treiyer, del Hospital St.Antonius en Eschweiler, Alemania, identificó también lascircunstancias asociadas con una mejor recuperación.

Los autores hallaron que los hombres eran más propensos arecuperar su calidad de vida si se sometían a una cirugía quedeja intactos los nervios que controlan la erección y sirealizaban un programa de rehabilitación.

El estudio no prueba que la rehabilitación dé resultado,sino que vale la pena probarla, aclaró el doctor Mark Litwin,urólogo de la University of California en Los Angeles, ajeno alestudio.

"No se trata sólo de recuperar la capacidad de erección delpene, sino de ayudar a los hombres a ser sobrevivientes delcáncer", agregó.

Tanto el bienestar físico (sentir menos dolor) como lasalud mental, incluido el buen funcionamiento social,estuvieron asociados con la ausencia de incontinencia y decomplicaciones posquirúrgicas.

Uno de cada seis varones estadounidenses desarrolla cáncerde próstata en algún momento de la vida, según la SociedadEstadounidense del Cáncer.

No todos necesitan una cirugía para extirpar la glándula.Algunos reciben radioterapia o se les realiza una cirugía paradestruir el tumor con líquidos helados, y otros optan por laespera vigilada para comprobar si el cáncer crece lentamentecomo para ignorarlo de manera segura.

Todas estas estrategias tienen limitaciones y la opciónindicada depende del cáncer y de las prioridades de cadapaciente.

FUENTE: Journal of Urology, online 18 de marzo del 2011

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