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Movilizaciones contra la extracción de petróleo en la mayor reserva de biodiversidad del mundo

El gobierno de Ecuador ha anunciado que explotará su mayor yacimiento petrolero ubicado en el Parque Yasuní, zona que alberga a varias especies de flora y fauna en peligro de extinción.

ARANTZA DE CASTRO

El Yasuní ITT, la mayor reserva de biodiversidad del mundo, está en peligro. El gobierno de Ecuador ha anunciado que explotará su mayor yacimiento petrolero ubicado en esta área de 9820 kilómetros cuadrados y alberga a varias especies de flora y fauna en peligro de extinción. Se han registrado unas 567 especies de aves, 150 especies de anfibios y otras 121 de reptiles, entre otros, y ha sido declarada por la UNESCO Reserva de la Biosfera.

El área de Yasuní, ubicado en la provincia ecuatoriana de Orellana, fue declarado área protegida el 26 de julio 1979 y es la zona en la que habita la comunidad indígena huaorani o waorani que cuenta con una población aborigen de más de 2.000 personas en aislamiento voluntario.

Diversos sectores han pedido al Gobierno someter a consulta popular esta iniciativa  Tras no haber conseguido respuesta de "las naciones ricas" que aporten un fondo económico para evitar el desarrollo de la exploración petrolífera, el presidente ecuatoriano, Rafael Correa, informó el pasado jueves que la extracción "con adecuadas técnicas" se llevará a cabo.

El país socio más pequeño de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) presentó en el año 2007 una propuesta inédita a la comunidad internacional que pretendía proteger su reserva en la Amazonia a través de la recaudación de fondos. Sin embargo, la idea tuvo poca acogida ya que únicamente lograron reunir un 0,37 por ciento de los esperado por lo que decidieron comenzar con la explotación del Ishpingo-Tambococha-Tiputini (ITT).

Después de que Correa informara de que su propuesta para reunir fondos había fracasado y que, por tanto, la actividad en los campos petroleros ITT seguiría adelante, diversos sectores han planteado a la posibilidad de someter a consulta popular esta iniciativa del Gobierno de Ecuador. Incluso la comunidad huaorani ha pedido este plebiscito para poder decidir si los ecuatorianos quieren o no la explotación del crudo.

Las explotaciones de petróleo en Yasuní suponen un gran impacto en los indígenas de la zona ya que la entrada de empresas petroleras han obligado a cambiar sus costumbres ancestrales. Como recoge el portal ecuatoriano Ecuavisa,  entre 10 y 15 personas de una misma familia que vivían en chozas de armazón de madera con techo de hojas de palmera tuvieron que cambiarlas por casas de madera y cemento, luz eléctrica y electrodomésticos, aunque siguen sin tener agua potable. Incluso ahora para moverse por el río utilizan canoas a motor.

Los indígenas temen que el impacto sea aún mayor de lo que dice el Gobierno

Pese a que se acostumbraron al ruido de la explotación actual, con estas nuevas extracciones temen que el impacto sea aún mayor de lo que el Gobierno dice. En este sentido, Rafael Correa hacía una "promesa" a través de su cuenta de Twitter que rezaba que la actividad "solo afectará a un UNO POR MIL" -no 1% como había dicho anteriormente- del Yasuní.

Por otro lado, el portavoz presidencial del Gobierno, Fernando Alvarado, publicaba también a través de su perfil en la red social lo siguiente: "6 años de gobierno, tomando las mejores decisiones para combatir la pobreza y trabajando por los más olvidados, ¿a alguien le queda duda de que sobre el tema Yasuní ITT el Presidente de todos los ecuatorianos no tomará la mejor decisión para su pueblo? Seguro hablan con la pancita llena, buenos vehículos y más los que quieren solamente que no se toque el Yasuní ¡Si se puede intervenir con responsabilidad ambiental!"


El ITT, declarada "zona intangible", alberga unos 920 millones de barriles de crudo, equivalentes al 20 por ciento del total de reservas comprobadas del país, según Correa. El campo Tiputini, cuyo 80 por ciento de su área se encuentra fuera del parque, comenzará a explotarse en los próximos días por la petrolera estatal Petroamazonas al haber conseguido los permisos ambientales.

Resulta paradójico que Rafael Correa exponga como motivos de la explotación la necesidad de aumentar sus reservas para obtener recursos que atiendan a los sectores más desfavorecidos, cuando éstos se encuentran en las zonas aledañas a la extracción.

El campo Tiputini comenzará a explotarse en los próximos días al haber conseguido los permisos ambientales

La campaña "Amazonia por la vida", fundada con la participación de diversas organizaciones ambientalistas en 1989, enviaba el pasado jueves una carta a los asambleístas de Ecuador. En dicho documento, la organización expresa su disconformidad con la decisión del presidente ecuatoriano. Explotar el Yasuní significa "renunciar a la que ha sido considerada como la gestión más importante del gobierno", si la iniciativa no recibió el dinero esperado "es por exclusiva responsabilidad de la propia acción gubernamental", recoge la carta.

Amazonia por la vida también piden la convocatoria de una consulta popular y que los ecuatorianos no se conformen con las "clásicas falacias" de la industria petrolera. Estas "falacias" son, para la organización, aquellas que dicen que "se explotará de manera responsable", "se utilizará tecnología punta" y "se hará extracción con perforaciones horizontales".

Asimismo, las redes sociales se han volcado con el Yasuní, creando perfiles en Facebook -I am Yasuní - y en Twitter en contra de la extracción de crudo en el parque. Tras conocer las declaraciones de Rafael Correa, surgieron hashtags como #Yasuni #ElMundoNosHaFallado o #NoToquenElYasuni.

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