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La mujer pidió a continuación un médico a Emergencias

EFE

La mujer que ha matado a su hija hoy en Murcia llamó a continuación al teléfono de emergencias 112 para pedir un médico, según fuentes del Centro de Coordinación de Emergencias de la Región.

Al llegar los agentes de la Policía Nacional, se encontraron a la hija muerta, una joven que padecía alguna deficiencia, y a la madre en mal estado tras haber ingerido varios productos de limpieza, entre ellos lejía, según fuentes próximas a la investigación.

Los agentes solicitaron una Unidad Médica de Emergencias (UME) para trasladar a la madre, de unos 55 años, al hospital Reina Sofía, a pocos minutos del lugar, en cuya Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) ha sido ingresada con pronóstico grave. Tiene el estómago "muy dañado", han confirmado a Efe fuentes de la consejería de Sanidad.

Los vecinos del edificio de la avenida de La Fama, de Murcia, donde ocurrieron los hechos, se han mostrado sorprendidos, porque "es una mujer que defendía mucho a su hija cuando le preguntábamos si era normal" y nunca oyeron gritos o señales de malos tratos.

Araceli Gorreta, vecina del piso inferior al que habitaban solas la madre y la hija, con un perro de raza pitt bull, ha explicado a Efe, que la chica que tenía entre 18 y 20 años, "era muy bonica, gordica, tenía los ojos azules y siempre iba muy limpia y muy cuidada".

Ambas llegaron al piso de propiedad municipal hace un año, y "era una buena madre, bajaba a la plaza con su hija, que andaba sola, de un lado al otro, de punta a punta, con la cabeza agachada y no hablaba", ha comentado la vecina.

La mujer, de un país del Este según esta vecina, bajaba también al perro, sólo hablaba con las vecinas mayores, y cuando se le preguntaba si su hija era subnormal "le daba rabia y la defendía mucho".

"No sabemos lo que le ha podido pasar", ha añadido, y ha explicado que por la mañana salían las dos con un carro de la compra y regresaban juntas. "No sabemos si ella iba a trabajar y dejaba a la chica en algún colegio".

"No habían dado nunca escándalos, ni se oían gritos, ni tenía la chica marcas de ser maltratada", según su vecina del piso de abajo, que explicó que estaban comiendo cuando oyeron unas sirenas y "al asomarnos hemos visto a la policía y a los bomberos, pero no hemos oído ningún ruido raro".

Según esta mujer, "la pobre, a lo mejor, cuando se ha dado cuenta de lo que ha hecho ha llamado -al teléfono de emergencias 112- para avisar a un médico".

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