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Mujica se muestra cauto ante los sondeos y Lacalle esperanzado en ganar los comicios

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El ex guerrillero José Mujica, candidato de la izquierda a la segunda vuelta electoral de mañana en Uruguay, se mostró hoy cauto con respecto a los sondeos que anticipan su victoria frente al conservador Luis Alberto Lacalle, esperanzado aún en revertir a última hora la intención de voto.

"El resultado no lo tengo claro. Hay un conjunto de encuestas que dicen algo, que marcan una tendencia" y "en Uruguay las encuestas han sido bastante bien rumbeadas (dirigidas)", pero "la verdadera encuesta está mañana cuando se vote", manifestó en un encuentro con la prensa extranjera Mujica, del Frente Amplio.

Los últimos sondeos difundidos el jueves apuntan a que el ex ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, de 74 años, no tendrá problemas para imponerse en esta elección, que se decide por mayoría simple, ya que cuenta con una intención de voto próxima al 50 por ciento.

Lacalle, ex presidente (1990-1995) de 68 años, es respaldado por cerca del 41% de los votantes, pese a contar con el apoyo explícito del Partido Colorado, que quedó eliminado en la primera vuelta del pasado 25 de octubre tras conseguir el 17 por ciento de los sufragios, muy alejado de su histórica hegemonía.

Para tener alguna opción, el candidato del Partido Nacional, de derechas, necesitaría que todos los indecisos y los que anunciaron el voto en blanco se decantaran finalmente por él, algo improbable, según las encuestas.

El ex gobernante no descarta, sin embargo, esta opción y este sábado advirtió en otra rueda de prensa para medios foráneos de que llega a la votación con "una posibilidad cierta" de ser elegido.

"Nuestro último informe diario, que es del viernes, nos da un resultado del 47-44 por ciento, y la tendencia de los últimos cuatro días es que esas cifras vienen acercándose", sostuvo.

Más de 2,5 millones de los 3,3 millones de uruguayos están habilitados para acudir a las urnas este domingo en una votación que pone punto final a casi un año de campaña electoral ininterrumpida entre los candidatos a sustituir al socialista Tabaré Vázquez, el primer presidente de izquierdas de la historia uruguaya.

La elección se ha visto marcada por las graves inundaciones que han afectado a gran parte del país durante la semana.

Las continuas precipitaciones y las más de 6.000 personas evacuadas en el interior de la república marcan aún la agenda de la Corte Electoral.

Siete helicópteros de las Fuerzas Armadas, incluido el presidencial, están listos para garantizar el normal desarrollo de los comicios en caso de ser necesario.

En la primera vuelta Mujica obtuvo cerca del 48% de los votos y la mayoría en ambas cámaras del Parlamento, aunque eso no le bastó para alcanzar la Presidencia.

Lacalle recibió el 29% de los sufragios y fue el segundo candidato más votado por encima de Pedro Bordaberry, del Partido Colorado.

De confirmarse los pronósticos, Mujica pretende "dar continuidad y afirmación a los logros que ha tenido el Gobierno actual", dijo hoy, al tiempo que puntualizó que su prioridad será "tratar de ayudar para que el fondo de la sociedad se eleve".

"Históricamente fuimos el país de América Latina que repartió mejor, pero en el continente que peor reparte", recordó Mujica, que tendrá como otras prioridades la educación y la seguridad.

En política exterior buscará reforzar el Mercosur, del que son socios también Argentina, Brasil y Paraguay, para negociar con otras zonas del mundo, postura que contrasta con el escepticismo de Lacalle sobre ese bloque, en cuya constitución curiosamente intervino en 1991.

El proceso electoral que mañana concluye se ha caracterizado más por los errores de ambos candidatos que por los aciertos.

Mujica calificó de "histéricos" a los argentinos y tocó el siempre delicado tema de la dictadura, mientras Lacalle apuntaba que su rival vivía en un "sucucho" (choza) y anunciaba que cortaría el gasto social con "motosierra".

Lo anterior aumentó el número de indecisos, pero el porcentaje se ha reducido en los últimos días hasta el punto que parece difícil que el Partido Nacional le arrebate el triunfo al Frente Amplio, que ya se siente ganador.

"(De ganar) mi primera preocupación, ya lo he dicho varias veces, es dormir. Tratar de recuperar mi vieja humanidad", bromeaba hoy el veterano guerrillero, que pasó trece años en prisión, la mayoría durante la dictadura militar (1973-1985).

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