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De niña a mujer

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Luis Sanz

Como habían prometido, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy han hablado hoy más del futuro en un debate en el que, no obstante, no han renunciado a bucear en el pasado para zurrarse aún más y del que destaca que Rajoy ha reconocido la paternidad de la niña.

Si terrorismo, economía e inmigración fueron los aspectos más controvertidos del "partido de ida", ahora no han sido muy distintos, aunque a ellos se ha añadido con igual fuerza la política territorial y la educación.

Ampliación del campo de batalla, en la que los dos se movieron con más artillería y en la que se mostraron dispuestos a no dar por perdido ni un balón.

Zapatero -aunque Olga Viza le recordó que le trataría de candidato socialista-, estuvo más en presidente del Gobierno que el otro día y, además, más "interrumpidor", mientras que Rajoy, también más agresivo, se mantuvo en una línea más parecida a la de hace siete días, tanto en el fondo como en la forma.

El candidato socialista empezó marcando las líneas de su proyecto para los próximos cuatro años e intimidando a Rajoy con un "libro blanco" en el que dio a entender que estaba toda la sabiduría del hombre desde que se inventó la imprenta.

"La verdad por delante y por escrito, para que no haya ninguna duda", ha dicho al dar paso a Rajoy en su primera intervención.

El candidato del PP ha confrontado al libro blanco una profusión de gráficos con flechitas para arriba y para abajo, con el mismo fondo rojo que la semana pasada. "Yo también tengo mis datos", ha dicho.

Zapatero se ha apoyado en el librito de marras como si fuera un asesor. ¡Había de todo ahí! En varias ocasiones el propio Rajoy se ha referido al libro y a su contenido. "¿Una decena son diez? ¿Eso también lo tiene en los datos?", ha llegado a ironizar señalando los papeles del presidente del Gobierno.

La mayor polémica entre ambos no fue sin embargo ni ETA, ni la política lingüística en Cataluña -asuntos con los que atacó Rajoy a Zapatero-, ni el 11-M ni la guerra de Irak -con los que le sacudió Zapatero a Rajoy-.

El punto más caliente fue determinar qué decía la primera pregunta parlamentaria de la legislatura, algo que debe ser clave para el futuro de los españoles.

El candidato socialista sostenía que el PP no se ha preocupado de la economía hasta hace pocas semanas, pero Rajoy insistía en que ya en su primera pregunta habló del asunto. No hubo acuerdo.

Transcurría el debate y no se hablaba de la niña. Media España estaba pendiente de ella y de ver cómo le había ido desde el lunes pasado, después de su éxito en mítines, radios y paginas web.

Rajoy la ha recuperado sobre la campana para regocijo de muchos.

"Señoras y señores. Ya termino" -¡ohhh!-. "El otro día hablé de una niña -¡ahhh!-. En esa niña pienso, en esa niña que va a crecer, que tiene que estudiar, que quiere tener una vivienda. Esa niña está en mi cabeza, esa niña es la que mueve mi sentimiento y mi corazón. Esa niña".

También Zapatero quiso mantenerse fiel a su final del otro día y, después de su "buenas noches" ha hecho una pausa, ha sonreído a la cámara haciéndose el interesante y ha añadido: "...y buena suerte".

Quizá con ello los dos querían reivindicar su papel en el primer envite, después de alguna de las críticas recibidas.

Además de la niña, Esperanza Aguirre fue otra de las grandes protagonistas del debate, ya que, una y otra vez, los contendientes confrontaban las cifras del Gobierno de España en materia de educación, inmigración, seguridad... con las del Ejecutivo de la Comunidad de Madrid. Por algo dice que le llaman la "lideresa nacional".

Los encargados de programación en las televisiones pasaron un mal rato esta tarde, ya que el Tribunal Supremo estuvo reunido para determinar si, como pedían IU, CiU y PNV, se suspendía el debate por bipartidista, y se tenían que descolgar con "minutos musicales", un capítulo de "verano azul" o con "Rocky II", por aquello de que algún mamporro se viera.