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El número de víctimas mortales en los enfrentamientos en el Líbano asciende a 58

EFE

Al menos 58 personas han muerto en el Líbano como consecuencia de los enfrentamientos armados que estallaron el pasado miércoles entre partidarios de la mayoría parlamentaria y de la oposición, liderada por Hizbulá, según fuentes policiales.

Las fuentes explicaron que asciende a 199 el número de heridos en los combates, que actualmente continúan en el valle de la Bekaa, situado en el este del país y en la ciudad septentrional de Trípoli.

Sin embargo, aún se desconoce los bandos a los que pertenecen las víctimas y los lugares en los que han fallecido o resultado heridas.

Asimismo, han sido puestos en libertad cuatro funcionarios del ayuntamiento de Aley, una zona de mayoría drusa al sureste de Beirut, que habían sido secuestrados por partidarios de la oposición, según Akram Cheyaheb, diputado del Partido Socialista Progresista, que preside el líder druso Walid Yumblat.

Chehayeb comentó, además, que la situación volvía a la normalidad poco a poco en esta zona montañosa, donde ayer se produjeron enfrentamientos entre opositores y miembros de la mayoría parlamentaria.

Los empleados municipales habían sido secuestrados después de que Hizbulá responsabilizara a Walid Yumblat de la muerte de dos combatientes del grupo chií y de la desaparición de un tercero.

Los choques que han acabado desembocando en la actual situación comenzaron el pasado miércoles en Beirut y se intensificaron el jueves entre milicianos de Hizbulá y varios grupos afines contra las milicias de los grupos progubernamentales, especialmente las del partido Corriente de Futuro, lideradas por Saad Hariri.

Los enfrentamiento se extendieron después al valle de la Bekaa, fronterizo con Siria y uno de los feudos de Hizbulá, así como a Tiro, la principal ciudad del norte del país y a la zona drusa de Aley.

La crisis estalló el pasado miércoles después de que el secretario general de Hizbulá, Hasán Nasralá, asegurara que la decisión del Gobierno de acabar con la red de telecomunicaciones de su grupo era "una declaración de guerra".

Sin embargo, tras hacerse con el control de amplias zonas de Beirut y de otras ciudades, Hizbulá decidió ceder sus posiciones al Ejército, después de que éste decidió frenar la ejecución de dos decisiones del Gobierno en contra de la organización.

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