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Obama busca una salida a la crisis en China

El presidente de EEUU llega a Shanghai para negociar cómo su país puede beneficiarse de la pujante economía asiática

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Barack Obama inicia hoy su visita oficial de cuatro días a China, plato fuerte de su primera gira por Asia como presidente de EEUU. Durante su estancia en Shanghai y Pekín, Obama tratará de convencer a Pekín para convertirse en un 'aliado estratégico global' de EEUU a la hora de afrentarse a los retos globales como la recuperación económica, el cambio climático, Afganistán o la desnuclearización de Irán y Corea del Norte: una muestra de la voluntad de la Administración Obama por tratar a Pekín de una forma más respetuosa y ecuánime, ante la emergencia del gigante asiático como potencia mundial.

China, con un crecimiento del 8%, se ha convertido en uno de los primeros países en salir de la recesión económica mundial y está a punto de superar a Japón como segunda economía mundial.

Consciente de la creciente interdependencia comercial entre EEUU y China, el diálogo económico es la prioridad número uno de este viaje para la Administración Obama.

El crecimiento chino sigue estrechamente ligado al consumo norteamericano. Por otro lado, Pekín es el principal acreedor de deuda pública de EEUU, con más de un billón de dólares invertidos en Bonos del Tesoro americano: es decir, que ha estado financiando el exceso del consumo americano.

1,6 millones de empleos en EEUU están asociados al comercio con Asia

En los últimos meses, el Gobierno chino ha exigido a EEUU prudencia a la hora de invertir su deuda y estimular la recuperación de su economía, para evitar que el precio del dólar continúe cayendo. La depreciación del dólar perjudica el valor de las reservas de divisas chinas y no ha ayudado a reducir el déficit comercial de EEUU con China, primer socio comercial de EEUU por valor de importaciones. Se espera que la visita de Obama ayude a rebajar las tensiones ocasionadas en las últimas semanas por las importaciones chinas de neumáticos y tubos de acero a EEUU, que Pekín acusa a Washington de haber penalizado con aranceles proteccionistas con la excusa de medidas antidumping.

Mientras, Washington acusa a Pekín de mantener artificialmente a la baja el precio del reminibi, manteniéndolo ligado al dólar, para favorecer la competitividad de los productos chinos.

Las críticas a EEUU por temor a que adopte tendencias proteccionistas para respaldar a su debilitada economía también se escucharon en Singapur, donde Obama asistió ayer al foro de Cooperación Económica de Asia Pacífico (APEC). En un discurso destinado a tranquilizar a su audiencia, Obama ha querido destacar ante los países asiáticos que para EEUU es prioritario promocionar el libre comercio y estrechar las relaciones comerciales en esta región del mundo, que se espera que alcance un crecimiento de entre el 6 y el 7% en 2010.

Obama se ha autodefinido como el 'primer presidente de América en el Pacífico'

Obama quiere asegurarse de que EEUU se beneficia de este crecimiento, aumentando las exportaciones americanas a Asia y creando miles de puestos de trabajo en EEUU en los próximos años.

En la actualidad, 1,6 millones de puestos de trabajo en EEUU están asociados con las exportaciones estadounidenses a Asia. En su tour por Asia, Obama promueve el objetivo acordado en la cumbre del G-20 en Pittsburg de alcanzar un 'crecimiento económico global más equilibrado', que no dependa tanto del consumo de los estadounidenses y de las exportaciones asiáticas.

Obama, quien se ha autodefinido como el 'primer presidente de América en el Pacífico', trata de convencer a China para que cooperen en retos globales como el cambio climático, la desnuclearización de Corea del Norte o la guerra en Afganistán.

Pekín ha empezado a dar señales de implicación en algunas de estas áreas, sobre todo en la presión Pyongyang, pero la idea de convertirse en una potencia global 'comprometida' choca con la política de 'no interferencia', que tantos réditos económicos ha dado en los últimos años al país asiático.

Redadas de disidentes
Los grupos de derechos humanos chinos han denunciado que Pekín ha llevado a cabo una campaña de detención de disidentes en los días previos a la visita del presidente de EEUU y premio Nobel de la Paz.

Una causa justa
Uno de los detenidos es Zhao Lianhai, padre de uno de los 300.000 niños envenenados (cuatro de ellos murieron) con leche adulterada con melamina en China y portavoz de otras familias afectadas. En el último año, este padre ha llevado a cabo una intensa campaña para pedir responsabilidades.

Ocultar las vergüenzas
Zhao es uno de los múltiples activistas que están siendo detenidos o puestos bajo vigilancia policial para evitar que hagan público su caso en presencia de Obama, como Liao Shuangyuan y Wu Yuqin, que acudían a un foro de derechos humanos en Guizhou.

Una madre de Tiananmen
La fundadora de las Madres de Tiananmen, Ding Zilin, es una de las detenidas. Su grupo, severamente reprimido por Pekín, representa a las familias de los estudiantes masacrados por el Ejército en la plaza pequinesa en junio de 1989.

Aung San Suu Kyi
Obama no ha alzado su voz por los chinos represaliados. Sí, en cambio, pide la liberación de la líder birmana Aung San Suu Kyi.

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