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Obama promete un mundo libre de armas atómicas

EEUU reducirá su arsenal, fortalecerá los tratados internacionales y reforzará inspecciones y sanciones // El presidente promoverá el tratado de prohibición de los ensayos nucleares

 

DANIEL BASTEIRO

Ante 30.000 personas y en el corazón histórico de Praga, Barack Obama instaló ayer a EEUU a la cabeza en la lucha por un mundo sin amenaza nuclear. El presidente de EEUU alertó de la "amenaza real" de Irán, de quien prevé defenderse con un escudo antimisiles con bases en la República Checa y Polonia si falla el diálogo recién iniciado. Tampoco olvidó el lanzamiento, horas antes, de un misil de largo alcance por Corea del Norte. Pero fue más allá, promoviendo un esfuerzo internacional que acabe con los arsenales nucleares de todo el mundo.

Para el presidente de EEUU, ha llegado la hora de enterrar el último vestigio doloroso del pasado, el de las armas atómicas, "la herencia más peligrosa de la Guerra Fría", que hace convivir a los jóvenes de hoy con "la certeza de que su mundo puede ser borrado en un simple destello de luz".

Impregnando cada frase de la retórica del cambio, Obama llevó a lo plausible la realización de un sueño "que no se cumplirá pronto, quizás no en lo que me queda de vida". Pese a ello, se propuso comenzar a fomentarlo en casa y anunció una batería de medidas a las que espera sumar al resto del mundo. La primera: "Reducir el peso de las armas nucleares en nuestra estrategia de seguridad nacional", manteniendo reservas defensivas mientras los demás países no renuncien definitivamente a sus arsenales. EEUU y Rusia negocian ya una reducción para la que se han puesto un año de plazo.

A medida que se avanza con el presidente ruso, Dimitri Medvedev, la Adminsitración Obama propondrá al Congreso y al Senado la ratificación del Tratado para la Prohibición Completa de Ensayos Nucleares. Este documento de la ONU ha sido firmado por 148 estados, pero necesita la ratificación de las grandes potencias nucleares, entre ellas EEUU, China, India, Pakistán e Israel, para entrar en vigor.

Obama anunció, además, la redacción de un nuevo tratado que termine con la producción de materiales fisibles que sean utilizados para desarrollar armas nucleares, como el uranio y el plutonio. La otra prioridad anunciada por Obama es la de potenciar el Tratado de No Proliferación, convirtiéndolo en el marco que facilite continuas inspecciones y sanciones a los que lo incumplan.

En su primera alocución en una plaza pública europea, Obama aludió continuamente a símbolos como la Revolución de Terciopelo, que consiguió la democracia para Checoslovaquia, o la Primavera de Praga, que en 1968 vistió con "rostro humano" al comunismo gracias a medidas democratizadoras. La audiencia checa, que cuenta con un presidente odiado en la UE por su euroescepticismo y con un primer ministro provisional tras perder una moción de censura, asintió, aplaudió e, incluso, se emocionó con sus referencias pacifistas y halagos.

"Puede cambiar el mundo"

"Me encantó el mensaje pacifista, su responsabilidad al pedir un mundo no nuclear, pero también su realismo al criticar a Irán o Corea del Norte", opinaba Tomas, estudiante de Derecho, frente al monumental Castillo de Praga, construido en el siglo IX en lo alto de la ciudad y que hoy alberga una catedral, varios palacios y el despacho del presidente, Vaclav Klaus. "Fue impresionante, inspirador... su manera de hablar te hace pensar que él puede cambiar de verdad el mundo", afirmaba una estudiante de intercambiode Arizona.

Bajo la atenta mirada de centenares de policías checos, los asistentes comenzaron a llenar la plaza desde las siete de la mañana. Pese al ambiente festivo y estudiantil que vibraba en la ciudad sólo unas horas antes, la mayoría de los asistentes eran jóvenes, a los que Obama guiñó un ojo en varias ocasiones. El otro, como ha demostrado en el maratón de cumbres que acabará hoy en Estambul, es para su mujer, muy aplaudida por las multitudes.

"Estoy orgulloso de ser el hombre que trajo a Michelle Obama a Praga", sentenció en sus primeros momentos ante la multitud "parafraseando a uno de mis predecesores", añadió. En realidad, se refería a John F. Kennedy, el "hombre que acompañaba a Jacqueline" en el París de 1961.

"No hay comparación con Bush, ni con ningún otro presidente que recuerde", aseguraba Francisco, un estudiante de Medicina portugués. El mensaje de Obama cala. "En tan poco tiempo le ha metido mano a la crisis, cerrado Guantánamo y se está abriendo al resto del mundo", subrayaba. "Ojalá consiga extinguir las armas nucleares".

 

 

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