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La OPEP se desentiende de los altos precios del crudo tras dejar el suministro como está

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La OPEP decidió hoy dejar sin cambios el nivel de su oferta de crudo, desoyendo las peticiones de un mayor suministro para abaratar el petróleo, y afirmó que los altos precios nada tienen que ver con su política.

La 148 conferencia ministerial de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) concluyó esta tarde con la confirmación de que la cuota oficial de producción del grupo se mantiene sin cambios, en 29,67 millones de barriles diarios (mbd).

Con Irak, el único de los trece miembros del grupo cuyo bombeo está excluido de esa cuota, la oferta de la OPEP ronda los 32 mbd, cerca del 40 por ciento de la producción mundial de crudo.

Además de optar por no variar ese volumen, la organización dedicó esta reunión a otros temas, entre ellos el conflicto de Venezuela con la petrolera estadounidense ExxonMobil o el proyecto ecológico ecuatoriano "Yasuní-ITT".

También la seria crisis entre Ecuador y Colombia planeó en los encuentros de los ministros, aunque no se planteó en el plenario.

Pero para los mercados petroleros la reunión estuvo marcada sobre todo por la imparable escalada de los precios del petróleo hasta los nuevos récords batidos el lunes, liderados por el crudo de Texas (WTI), que rozó puntualmente los 104 dólares por barril.

Luego retrocedieron a menos de 100 dólares el martes, cuando el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, despertó cierta expectativa de un aumento de la oferta al declarar que consideraba un error que la OPEP no hiciera nada para abaratar el crudo.

Tras conocerse el resultado de la reunión de hoy, el barril de WTI recuperaba rápidamente nuevamente terreno perdido al venderse a 102,36 dólares/barril, casi un 3 por ciento más que el valor del cierre de ayer en la Bolsa Mercantil de Nueva York (NYMEX).

Las cotizaciones petroleras subieron cerca del 70 por ciento en el último año y el ministro venezolano de Petróleo, Rafael Ramírez, consideró que "la situación ha cambiado mucho" desde la época, entre 2000 y 2003, en que la OPEP defendía una horquilla de fluctuación de entre 22 y 28 dólares para el barril de su crudo referencial.

Pero la OPEP rechazó de plano ser inculpada por la fuerte subida de los precios, que achacó a factores fuera de su control, como la depreciación del dólar, la especulación en los mercados de futuros, conflictos geopolíticos y problemas en el sector de refino.

El presidente de turno de la organización y ministro argelino de Energía, Chakib Jelil, aseguró que el encarecimiento del "oro negro" no se debe a una estrechez de la oferta, sino a la "mala gestión" de la economía estadounidense.

Los altos precios se deben a "lo que está sucediendo en EEUU: la crisis financiera, la devaluación del dólar y las especulaciones en el mercado del petróleo", declaró Jelil en rueda de prensa.

Jelil había advertido ya ayer de que su país, lejos de pensar en aumentar la oferta, estaría a favor incluso de reducir los suministros ante el temor de una fuerte caída de la demanda en los próximos meses, una postura defendida también por Irán y Venezuela.

Ante la incertidumbre sobre el impacto que pueda tener en los próximos meses una recesión en EEUU, la organización advirtió de que mantendrá una "vigilancia constante" y podría convocar una reunión extraordinaria "en cualquier momento".

La próxima reunión ordinaria se ha convocado para el próximo 9 de septiembre en Viena, pero ya el XI Foro Internacional de Energía, del 20 y el 22 del próximo mes en Roma, permitirá que los ministros de la OPEP se reúnan de nuevo, si bien informalmente.

"Sin duda, en Roma seguiremos analizando la situación de los mercados, que por ahora no están absolutamente claros", dijo el ministro ecuatoriano de Petróleo, Galo Chiriboga.

Por otro lado, Venezuela consiguió que sus socios le manifestaran apoyo en el litigio que mantiene contra el gigante petrolero ExxonMobil, después de que ésta lograra la congelación provisional de activos de la petrolera estatal venezolana por valor de 12.300 millones de dólares, en un pleito relacionado con la nacionalización en 2007 de un proyecto del grupo en el país latinoamericano.