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La OTAN aprobará iniciar la retirada de la mayoría de sus tropas en Kosovo

EFE

Los ministros de Defensa aliados aprobarán hoy iniciar la retirada del grueso de sus tropas en Kosovo, con la salida de un tercio de sus efectivos en enero de 2010 (hasta los 10.000) y el objetivo final de que en un máximo de dos años quede sobre el terreno un contingente de 2.300 soldados.

Según fuentes diplomáticas, los veintiocho gobiernos aliados darán el visto bueno a un plan militar de salida en tres fases, durante un Consejo de Defensa al que asistirá la ministra española, Carme Chacón, y que se prolongará hasta el viernes.

Una década después de acabar con la represión serbia contra los albano-kosovares en este territorio, que declaró su independencia en febrero de 2007, la Alianza considera que las condiciones de seguridad, también mejoradas por la presencia de la misión Eulex de la Unión Europea, son suficientes para dar este paso.

La OTAN mantiene en estos momentos 14.000 soldados en Kosovo y pretende dejarlos en 10.000 el próximo enero, 5.700 en una segunda fase y en un contingente "disuasorio" de 2.300 soldados dentro de entre doce y veinticuatro meses.

Todavía no está claro si estas cifras incluyen a los alrededor de 600 soldados españoles que saldrán en septiembre del territorio, en este caso por motivos políticos, ya que España es uno de los pocos países occidentales que no reconoce la declaración unilateral de independencia de la ex provincia serbia.

El anuncio de la retirada española el pasado mes de marzo provocó las críticas de la OTAN y Estados Unidos por no haber sido una decisión previamente consensuada en los órganos aliados correspondientes.

Según el portavoz de la OTAN, James Appathurai, la presencia "disuasoria" que mantendrá la Alianza es "la evolución normal de una operación militar" y, por el momento, no se prevé una retirada total.

Los ministros de Defensa aprobarán también iniciar, probablemente en otoño, el entrenamiento de fuerzas paramilitares en Afganistán.

Se encargarán de este cometido, que busca aumentar la independencia y eficacia de las fuerzas de seguridad afganas, 300 miembros de cuerpos europeos: 150 gendarmes, 40 guardias civiles y el resto agentes italianos, portugueses, rumanos y probablemente turcos.

Además, se analizará el estado del envío de ocho batallones con 10.000 soldados para la seguridad de las elecciones afganas del próximo 20 de agosto, que, según Appathurai, ya están comprometidos por distintos países miembros de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF).

España aportará 450 efectivos que operarán durante tres o cuatro meses en la zona de responsabilidad española de la provincia de Badghis (oeste de Afganistán), como anunció el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en la cumbre de la OTAN del pasado abril en Estrasburgo.

Los ministros también deberán analizar si prolongan la misión contra la piratería en aguas del Índico, cuando termine la actual el 28 de junio o si despliegan una nueva operación más ambiciosa, como propone EEUU.

Washington está dispuesto a aportar fragatas, logística e inteligencia a una operación que debería doblar la de cinco barcos que actualmente colabora para la protección de las aguas frente a las costas somalís.

Sin embargo, según fuentes diplomáticas españolas, esta idea está "muy verde", ya que en un momento de crisis económica como el actual pocos países están dispuestos a poner más medios, máxime cuando ya lo están haciendo en la misión europea Atalanta, desplegada con el mismo fin.

"España está bastante satisfecha con Atalanta", aseguraron las citadas fuentes, que se preguntaron si "valdría la pena enviar una nueva flota".

Además, en el Consejo se celebrará una reunión del Grupo de Planificación Nuclear en el que el secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, va a explicar los planes para la futura reducción de arsenal atómico que anunció el presidente de EEUU, Barack Obama, en Praga el pasado abril.

El viernes los ministros se reunirán con el resto de los países contribuyentes de la ISAF, en presencia también del responsable de Defensa afgano, Abdul Rahim Wardak, y en videoconferencia con el enviado especial de la ONU en el país centroasiático, Kai Eide.

Los éxitos de la lucha contra la insurgencia a través del ataque al narcotráfico estarán también en la agenda, en una jornada en la que los aliados inaugurarán un monumento a los soldados caídos.

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