Público
Público

El Papa denuncia que la secularización avanza también dentro de la Iglesia

EFE

Benedicto XVI denunció hoy, festividad del Corpus Christi, que dentro de la Iglesia católica también avanza la secularización, "que puede traducirse en un culto eucarístico vacío y la tentación de reducir los rezos a momentos superficiales y apresurados.

El Papa también pidió a Jesús que libere al mundo "del veneno del mal, de la violencia y del odio que contamina las conciencias"

El Pontífice hizo estas manifestaciones ante unas 25.000 personas que asistieron en la basílica romana de San Juan de Letrán, la catedral de Roma, a la misa solemne que ofició con motivo del Corpus Christi y a la posterior procesión por las calles del centro de la Ciudad Eterna.

En una homilía en la que resaltó la importancia de la Eucaristía y la figura del sacerdote, el Papa dijo que los fieles "esperan" que los sacerdotes den ejemplo de un auténtica devoción por la Eucaristía y que "aman" ver al sacerdotes transcurrir largos momentos de silencio y de adoración ante Jesús.

Aunque renovó la fe en la real presencia de Cristo en la Eucaristía, el anciano Pontífice agregó que "no hay que dar por descontada esta fe".

"También dentro de la Iglesia existe hoy el riesgo de una secularización que se va deslizando, que puede traducirse en un culto eucarístico formal y vacío, en celebraciones privadas de aquella participación del corazón que se expresa en veneración y respeto por la liturgia", denunció el Papa.

Benedicto XVI agregó que cada vez "es más fuerte la tentación" de reducir la plegaria a momentos superficiales y apresurados, dejándose llevar por las actividades y las preocupaciones terrenales".

El Papa teólogo imploró a Jesús que se quede con los hombres y "libere este mundo del veneno de mal, de la violencia y del odio que contamina las conciencias" y que lo "purifique" con su poder y su amor misericordioso.

Benedicto XVI dio la comunión a un grupo de fieles, sin entregarla en la mano, sino dándosela directamente en la boca y arrodillados, como ya es habitual en él.

La festividad del Corpus Christi fue instituida por el papa Urbano IV en 1264, debido al llamado "milagro de Bolsena".

En 1263 un sacerdote bohemio, Pedro de Praga, se dirigía hacia Roma cuando se detuvo en la cercana localidad de Bolsena para oficiar misa. El cura dudaba de la presencia real de Cristo en la Eucaristía y pidió a Dios una "señal".

De manera imprevista, según la tradición católica, algunas gotas de sangre salieron de la hostia consagrada, cayendo sobre el corporal (el lienzo que se extiende en el altar, encima del ara, para poner sobre él la hostia y el cáliz). La tela se guarda en la catedral de Orvieto (centro de Italia).

Tras la misa, el Pontífice presidió por las calles del centro de Roma la Procesión del Altísimo, que concluyó en la basílica de Santa María La Mayor, una de las cuatro grandes basílicas de Roma junto con San Pedro del Vaticano, San Juan de Letrán y San Pablo Extramuros.

Miles de personas, con velas, le acompañaron durante el trayecto, que cubrió subido en un vehículo abierto, arrodillado y detrás de la Custodia.

Benedicto XVI vestía una amplia capa blanca y una estola antigua, que cubrían el reclinatorio.

De la procesión formaron parte niños de primera comunión, jóvenes "scouts", miembros del Camino Neocatecumenal, agrupaciones de cofradías, los Caballeros del Santo Sepulcro, religiosos, religiosas, seminaristas, sacerdotes, obispos y cardenales.

A su llegada la basílica papal de Santa María La Mayor, Benedicto XVI impartió la bendición.

Esta basílica, que data del papado de Sixto III (432-440), está muy ligada a España y por una bula de Inocencio X todos los reyes de España son protocanónigos del templo, que se levanta en el centro de Roma.

El emperador Carlos V donó al papa Alejandro VI el primer oro procedente de América, con el que se doró el espectacular artesonado del templo y en tiempos de Felipe IV y en virtud de la Bula "Hispaniarum Fidelitas" se instauró que cada año España entregase el óbolo (donativo) a la basílica y se celebrasen solemnes celebraciones eucarísticas.

Más noticias de Política y Sociedad