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Participación "bastante buena" en una Venezuela dividida

Reiteró la voluntad de respetar el resultado del referendo "sean cual fuera"

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El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, cree que la participación es 'bastante buena' en el referendo que hoy se celebra en el país en un clima de normalidad.

En declaraciones a la prensa tras ejercer su derecho al voto, Chávez manifestó que según las informaciones que tiene había 'un 40%' de participación al mediodía.

Chávez, que impulsa la enmienda constitucional que hoy se somete al veredicto popular para poder optar a un nuevo mandato, alentó a los ciudadanos a ir a votar y afirmó que el proceso es muy rápido.

El presidente reiteró la voluntad de respetar el resultado del referendo 'sean cual fuera', en una breve intervención antes de responder a preguntas de los periodistas.

Cerca de 17 millones de venezolanos han sido convocados hoy a las urnas para pronunciarse sobre una enmienda que, de ser aprobada, permitiría a los cargos electos, entre ellos el presidente, ser candidatos las veces que quieran, sin el límite actual de dos mandatos.

En el referéndum Chávez se juega la posibilidad de ser reelegido en 2012 e ilimitadamente para seguir adelante con su autoproclamada revolución socialista.

Como de costumbre, los 'chavistas' comenzaron la jornada durante la madrugada con un toque de diana que reprodujeron en vehículos con altavoces para activar la 'gran maquinaria roja', en la que los seguidores del Gobierno conseguirán, como adelantó el mandatario, los votos 'hombre a hombre y casa por casa'

'!Uh, ah, la enmienda Sí va', cantaban y gritaban unos seguidores del mandatario en una concentración en la madrugada cerca del palacio presidencial en el centro de Caracas.

Cerca de las 09:00 hora local (14:30 hora peninsular) alrededor del 80% de las mesas de votación estaban constituidas.

Responsables y miembros de la oposición hacían constantes llamamientos para que la gente fuera a sufragar en un proceso electoral muy sencillo y en el que no había colas largas.

'La propuesta es muy buena, es lo que nos va definir el destino del país, de esta revolución, para seguir con los logros', opina Juan Carlos Carrillo, un comerciante de 40 años, quien estaba en un colegio del centro de Caracas haciendo cola desde que se abrió el proceso a las 6:00 hora local.

Pero, en un país radicalmente polarizado en torno al mandatario, otros no apoyan la enmienda.

'Yo voto por el 'No'. Soy empleada pública con muchos años en un banco del Gobierno y estoy harta que me obliguen ir a los actos del presidente y a marchar. No es una democracia', comenta una mujer que habló en condición de anonimato.

Aunque los sondeos reflejaban una leve ventaja del 'Sí' a la enmienda que permite la postulación ilimitada para todos los cargos de elección popular, los analistas afirmaron que será la movilización de las partes y la gruesa masa de indecisos lo que defina el resultado del referéndum en el país petrolero.

Esta es la segunda vez en poco más de un año que Chávez intenta modificar la Constitución para suprimir el límite a su reelección. En 2007, una amplia reforma constitucional que incluía la reelección continua fue rechaza por los venezolanos, propinando al mandatario su primera derrota electoral.

En una rueda de prensa el sábado, Chávez dijo que tenía la 'fe y la certeza' de alcanzar esta vez una victoria que le permita presentarse en 2012 y gobernar hasta 2019, al tiempo que advirtió que sus adversarios se preparan para desconocer los resultados y proclamar fraude.

Una sólida victoria le daría a Chávez el respaldo para cumplir con la promesa de profundizar en sus reformas políticas, económicas y sociales, con las que ha privilegiado la economía estatal, social y colectiva, en detrimento del sector privado.

Pero, si vence por poco margen, el carismático mandatario se enfrentaría a una mayor resistencia para aplicar su modelo y problemas de gobernabilidad, en momentos en que se anticipan tiempos de 'vacas flacas' por la drástica caída de los ingresos petroleros que podrían obligarle a tomar medidas impopulares.

En caso de una derrota, el feroz crítico de Estados Unidos ya anticipó que podría ir en busca de otra enmienda o incluso abrió la puerta a una Asamblea Constituyente para modificar la carta magna, lo que llevaría una vez más la crispación electoral a un país radicalmente polarizado.

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