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La participación en los comicios municipales franceses baja a media tarde y se sitúa en el 54,45%

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El 54,45 por ciento de los franceses había votado a las 16.00 GMT de hoy en la segunda vuelta de las elecciones municipales, una participación inferior a la registrada en la primera ronda disputada el pasado domingo (56,25%) y similar a la de 2001 (54,59%), informó el Ministerio del Interior.

Los datos de participación a media tarde son peores de los de hace una semana, cuando en la primera vuelta de los comicios municipales votó en total el 66,54% del censo, la mayor abstención en este tipo de comicios desde 1959.

En las elecciones cantonales, que también se celebran hoy, la participación a media tarde es ligeramente inferior a las municipales, con un 50,77%, frente al 54,53% de hace una semana y el 47,89% de 2001.

La participación final es una de las interrogantes del escrutinio de hoy, después de que los candidatos hicieran constantes llamamientos a la población para que acuda a las urnas.

En la primera vuelta, las candidaturas de izquierda recabaron el 47% de los votos, frente al 45% de las conservadoras, una tendencia que esperan confirmar hoy.

Los socialistas ansían arrebatar a la derecha algunas plazas importantes del país, como Marsella (sureste), segunda ciudad de Francia, y Toulouse (sur), cuarta, donde los sondeos dan opciones a los aspirantes de izquierda.

París y Lille permanecerán en manos de los alcaldes socialistas salientes, según todas las encuestas, mientras que en Pau (suroeste) el centrista François Bayrou aspira a conquistar un Ayuntamiento que se ha propuesto como una apuesta personal.

Si se confirma el vuelco a la izquierda, sería la primera derrota de los conservadores desde que hace diez meses Nicolas Sarkozy ganara las elecciones presidenciales frente a la candidata socialista Ségolène Royal.

Los comicios municipales tendrán repercusiones en la política nacional y el entorno de Sarkozy ha dejado entrever que una derrota en las votaciones de hoy podría provocar ligeros cambios en el Gobierno y en su propio equipo, así como variaciones en el estilo presidencial.