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Pau y Marc Gasol, presente y futuro se dan cita en el Staples Center

EFE

Mientras más de un centenar de periodistas observan los movimientos del español Pau Gasol en el entrenamiento de los Lakers de Los Ángeles, una figura sentada en la grada, concentrada y aislada del alboroto, no pierde ojo a sus evoluciones: es su hermano Marc, carne de NBA en un futuro cercano.

Al término de la sesión matutina, los medios españoles acechan al pívot de 23 años, internacional con la selección española y cuyos derechos para jugar en Estados Unidos los poseen los Grizzlies de Memphis. La gran incógnita es saber en qué equipo estará la próxima temporada.

"Han pasado muchos plazos, sé que todo el mundo está un poco a la expectativa, pero cuando esté decidido lo haré saber a todos", manifestó el mediano de la saga Gasol (Pau y Marc tienen un tercer hermano, Adriá, que juega al baloncesto en categorías inferiores).

"Está claro que la decisión que tome será por un tiempo, no puedes pensar en estar un par de años y luego cambiar; cuando se decide algo es para poner toda la ilusión en ello", agregó.

Parece obvio que su destino se encuentra en algún equipo de la elite europea, pero no ha descartado ninguna opción, y por supuesto le atrae la NBA: "Haré lo que me pida el cuerpo, al final son los pequeños impulsos los que te llevan a decidir; yo me veo preparado para jugar aquí, no para ser un 'All Star', pero sí para ayudar a un equipo".

"Sé que hay interés (de la NBA) pero no ha habido contactos, hay que poner todas las cartas sobre la mesa y decidir con calma", afirmó Marc, que está disfrutando la experiencia de ser testigo del éxito de su hermano Pau, el primer español que juega la Final de la Liga.

"Son los primeros partidos en directo que veo de la NBA desde que Pau estaba en Memphis y no es lo mismo un partido de la temporada regular que una Final; hay muchos palos que dar para llegar aquí", manifestó el pívot internacional.

Además tuvo palabras sobre la selección española que dirigirá Aíto García Reneses -reciente sustituto de José Vicente 'Pepu' Hernández- en los Juegos Olímpicos de Pekín.

"No lo he tenido como técnico pero lo admiro por todo lo que ha hecho y por lo que hizo junto a Pau y Juan Carlos (Navarro, en el F.C. Barcelona); me ilusiona mucho trabajar con él un tiempo".

Marc conoce a la perfección a su hermano mayor y dio su impresión sobre cómo está viviendo toda esta situación. "Todo esto es nuevo para él pero es un reto, porque encadena un Europeo muy duro, con una temporada muy dura y las Finales, pero es un jugador físicamente privilegiado".

Incluso se animó a dar las claves que deben seguir los Lakers para igualar la Final (1-2 para Boston Celtics) y ponerse por delante: "Jugar como en el primer partido y contar con Kobe a gran nivel, así es complicado no ganar", comentó a Efe.

"Creo que Pau está dando un paso adelante, no se puede jugar bien los siete partidos, pero está a un nivel altísimo; hay que tener los pies en el suelo y saber que esto va para largo", continuó.

El pequeño grupo de periodistas españoles que se había montado frente a Marc atrajo a decenas de medios extranjeros a pesar de que su cara no les resultaba familiar. "¿Quién es?", preguntaban muchos.

A todo esto, Pau, ya todo un veterano en su trato con los periodistas, hacía frente a otra ronda de preguntas con vistas al encuentro de mañana, jueves, el cuarto de la Final, también en Los Angeles.

Siguiendo la línea crítica que mostró al término del partido de ayer, el 16 angelino admitió que su equipo no estuvo bien "durante los primeros 45 minutos de partido". "Muchos jugadores estuvimos mal, pero vamos a intentar mejorar", indicó.

"La afición nos ayudó muchísimo, empujó y nos llevó a superar las dificultades", dijo Gasol. Por primera vez en mucho tiempo, el público del Staples Center, bastante taimado en general, logró convertirse en el sexto jugador de los Lakers, gracias a su incansable ánimo.

Aunque el español está recibiendo ciertas críticas por su rendimiento, ahora sólo piensa en asegurar los dos próximos encuentros en el Staples Center: "Son vitales para mantener la esperanza y las opciones vivas y fuertes; el próximo partido será otra batalla durísima".

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